El Lago de Tos-Cano

No hay fecha que no se cumpla
ni plazo que no se venza;
tampoco hay compadre pobre
que al socio rico convenza.
Para lo del T L C A N
ya nos llegó el mes de agosto,
ojalá que Ken Smith
haga que sea bajo el costo.

Milonga de un TLCAN
con cuatro lustros de historia,
firmado con mucho bombo
y con soñadora euforia;
con promesas de que ahora
ya estaríamos en la gloria.

A veinte años de distancia
ya vemos el resultado:
los ricos hoy son más ricos
y el pobrerío ha aumentado;
México, el compadre pobre,
su futuro ha maquilado.

Mas no faltan los jilgueros
afectos a la cargada
y que ven el TLCAN
con una febril mirada,
mientras andan tarareando
que veinte años son nada.

Dijo Atahualpa, el Coplero,
algo que ahora me explico:
“el pobre que piensa poco
y jala al montón del rico,
después de los equívocos
le vienen los perjudicos”.