El Lago de Tos-Cano

Guajira de un socavón
muy profundo y muy mentado,
mismo que, para variar,
a Juan Pueblo fue cargado.
Mientras que los responsables
de algo que era evitable
malos ratos no han pasado.

El místico Ruiz Esparza
no cayó en el socavón,
debe ser que se le da
lo de la levitación.
Y tal vez Graco, el Ingrato,
con Morena tiene un trato
por su purificación.

De Cuauhtémoc, el edil
de la eterna primavera,
tan solo hemos escuchado
una que otra tiznadera;
Mas para nada olvidamos,
todos se lavan las manos
con aguas socavoneras.