El Lago de Tos-Cano

Ay, hijo, que oso, monárquico oso
fue el que hizo el Mazapán Michel.
Ay, hijo, que oso tan pretencioso
que en hartos medios se burlaron d’el.

Con su corona, capa y espada,
y su pachanga con mil invitados;
una Morena, decepcionada,
dizque en sus listas es de los borrados.
Precandidato ya se sentía
para sentarse en la silla jalisciense,
y sus desplantes de monarquía
lo detuvieron para que ahora lo piense.

Ay, hijo, que oso…