Dr. Q: Seguir soñando

Por Humberto Aguilar

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En la semana que pasó 200 estudiantes, llamados la generación del futuro, recibieron sus títulos en diferentes especialidades en el Tecnológico de Monterrey, precisamente en la ciudad reinera.

Estos 200 estudiantes fueron becados totalmente por el Tecnológico procedentes por varios estados de la república. Su padrino de generación fue el Doctor Alfredo Quiñones-Hinojosa, quien en su mensaje les habló sobre seguir soñando, entre otras cosas además de decirles que no pensaran en el fracaso que pensaran siempre en un mejor futuro para su país, para México.

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¿QUIÉN ES EL DR. Q?

El Doctor Alfredo Quiñones-Hinojosa es el neurocirujano número uno en la Clínica Mayo y le llaman sencillamente Dr. Q, cuya historia está llena de fantasía y de hechos en los que su voluntad de trasponer todo lo imaginable lo ha consagrado en su todavía corta vida.

Oriundo de la ciudad de Mexicali, de familia muy pobre, se ganaba la vida limpiando parabrisas en una gasolinera de Mexicali, terminó la primaria; decidido a triunfar dos veces brincó la cerca como migrante indocumentado en su afán de llegar a estudiar y a aprender inglés.

La primera vez que se pasó el cerco fue regresado, pero el mismo día lo intentó de nuevo con éxito en Calexico, en donde vivió con unos parientes que trabajaban en el ferrocarril.

Su vida como migrante no fue nada fácil, afrontó muchos problemas, sobre todo con el idioma, pero su obstinación en seguir adelante lo llevó a conseguir éxito tras éxito hasta lograr una beca importante en la Universidad de Harvard, en donde inspirado por su abuela curandera en Mexicali decidió estudiar medicina aún indocumentado. Esto nos da una idea de que un muchacho como muchos otros mexicanos con el deseo de triunfar, con su deseo de ser alguien en el mundo, pone en juego toda su astucia y sus conocimientos que se abren al paso.

Antes de ganarse la beca ya tenía otros estudios universitarios, ya había trabajado como sus parientes en los ferrocarriles, fue soldador y estuvo a punto de morir al caer en un tanque de petróleo, del que solo pudo salir gracias al auxilio de los trabajadores ya que estaba inconsciente por las toxinas.

La historia del Dr. Q es apasionante, tan apasionante que se planea una película sobre su vida. Aprender inglés, casarse con una ciudadana para obtener los derechos de ciudadanía, todo eso llena la vida de este eminente medico neurocirujano. Su investigación sobre este tema y sobre el cáncer le da la convicción de que el cáncer en el cerebro tratado a tiempo puede ser tan fácil como aliviar un resfriado.

Antes de ser neurocirujano en la Clínica Mayo una de las más importantes del mundo, obtuvo otros cargos importantes en otras instituciones médicas de los Estados Unidos.

Aceptó ser padrino de la generación de 200 estudiantes, precisamente por sus deseos de transmitir a los estudiantes mexicanos el deseo de triunfar, el deseo de ser alguien. En Puerto Vallarta las generaciones de nuestras escuelas, de nuestras universidades deben ser inspiración para lograr triunfar, precisamente para ser los líderes del futuro. La motivación del Dr. Q, el mensaje se reduce a dos palabras: “Seguir soñando”, no dejar de soñar pese a todas las complicaciones que te da la vida, que pueden ser para muchos el obstáculo invencible, que solo puede ser derrotado con eso: “Seguir soñando”.