Y el monopolio político ¿cuándo?

Por Gregorio González Cabral

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Según se  va mirando, aparecen  ya   las gasolineras  con nombre y  color  diferente   a PEMEX, donde nos  venderán  la misma gasolina gringa  que los corruptos   del monopolio oficial  nos  revenden  al  precio y  calidad  que  les  da la  gana.

¿Ya se  acabó  el monopolio energético?  No.   Por  supuesto que no. De  Brasil pueden  seguir viniendo  a los “arreglos” con  los  influyentes   entre   influyentes  y en último  caso   hasta  con los  “huachicoleros”  que   vienen  celebrando sentida  despedida  “al petróleo nuestro”.

No  se  ha  terminado   el monopolio.  Menos  el  autoritarismo  de  “yo digo a cómo tienen  que pagar la  gasolina,  según  amanezca   de  hinchado”. Economía   chicharronera.  Pero a lo menos ya  da  señales  de  querer  pretender  intentar  abrir  el  tema  a  la   competencia.

En  teléfonos  sigue   habiendo  “el papá  de  los pollitos”, pero ya tenemos quién le  haga  cosquillas,  le  litigue,  le  discuta…

En electricidad, dicen  que   puedes  generar  tu propia  energía   solar,  hasta en  días  de  supuesto eclipse,  e  incluso “vendérsela”  al  monopolio  del  gobierno, Comisión  Federal   de Electricidad.

Donde no  se nota  la  mínima  señal   de   abrirse  a  la competencia es  en el   monopolio  político.  Ahí  “es lo  mismo de  siempre y  son los  mismos  de diario”.  Que el  PRI,  que “El  Peje”,  que   PAN, PUP,  VERDE, COLORADO,  GRIS, PT,  PRD… Un montón  de  partidos  a mantener y  sólo un  gran “elector”. Como  cuando Porfirio Díaz  y  su Dictadura  Imperfecta.

El gobierno dueño del balón, de los  árbitros, de los revisores,  de  los votantes  mayoristas  y  de  quienes  dicen que   cuentan.

En  el  monopolio político no  hay  ni  apariencia de   apertura.

¿Cuándo le  darán  una oportunidad  a la  democracia?