Guatemaltecos contra “gobierno mundial”

Jimmy Morales.

Por Gregorio González Cabral

.

Temía   que  ser:  guatemaltecos  se  hartaron  de que “extraño enemigo” esté  sobre sus  gobernantes,  los  acose, persiga, encarcele  con  motivo o con  pretexto de la corrupción y está reaccionando fuerte para  expulsar   de  ese país a la “legión  extranjera”  de las Naciones   Unidas.

Como   se sabe, un importante,  urgente, legítimo  tema: lucha contra  la corrupción  y la impunidad, da lugar,   en  países  que  no  se  adelantan  ellos mismos  a  hacer limpia, purga, exposición  pública de  sus miserias  políticas  y  empresarias  que enriquecen a  políticos  y   empresarios   cochinos,  como  lo hace  Brasil,  a  que   se agudice  el clamor  generalizado   y  se  acepte   la   importación de  fiscales   extranjeros  a  nombre  de   organismos internacionales,  para  “meter orden”. Claro, empezando  por meter  a  la  cárcel  a los  presidentes de   países “soberanos”.

La  gente   feliz  a principio.  Pero luego cae  en  cuenta  de  algo elemental:  no  es lo mismo  que  organismos  internacionales  encarcelen  a   Juan Pérez, presidente  de alguna  república  bananera   por   falta de  respeto a los derechos humanos   a que  se  atrevan con  Putín, el  amigo de  Trump, por  pasarse los  derechos humanos  de  quien  le da su gana por donde  no le pega el  sol.  Muy bravos  con  los desarmados  y  sumisos  ante  los  grandes que  les  sostienen.

En  Guatemala  metieron a la cárcel  al presidente  Otto  Pérez  y  a  la vicepresidenta  Rosana  Baldetti,  junto con un  montón  de aduaneros  que  para  nada  se  pueden  comparar en cantidades   a los  “huachicoleros” poblanos.

Ahora  iban por  el actual  presidente, Jimmy  -no Jaime- Morales  a quien le investigaban  lo  de los  recursos  para su  campaña  política.   Jimmy  les marcó el alto.  Después  de lo  los  rusos y   lo  del triunfo de Donald Trump   en  Estados  Unidos ¿con qué  cara  andan fastidiando   a pretexto de   pureza “electoral”?

El presidente de Guatemala   ordenó la  expulsión del  país  de   temible  Iván Vázquez  y destituciones  en  la  cúpula de Relaciones  Exteriores.  De  inmediato  la Corte Constitucional ordenó suspender  temporalmente  la  disposición presidencial, pero Jimmy  la mandó  al  diablo, diciendo  que  ninguna  Corte  podía  decirle  qué  hacer en  materia de política   exterior.

Iván Vázquez -“Iván el  Super Terrible”- es cabeza de la creada  Comisión Internacional  Contra la Impunidad   en Guatemala,  según  eso,  órgano de la  Organización  de  las  Naciones  Unidas (ONU).  Ahí investigaban, acusaban  y  metían  a la  cárcel  hasta   a los  temibles  presidentes   y  las influyentes mujeres   en  el  poder.

Lo temían y aguantaban, pero ahora se metió  no sólo  con  el presidente  Jimmy, sino también con  su  hijo y  con uno  de sus hermanos,    acusándoles de “financiamiento  electoral ilícito”. (No tanto como si  hubieran  recibido apoyo de  los  rusos).  Y ya “si  hasta   en eso se  van  a  fijar”   pues  los  políticos guatemaltecos   reventaron).

Nada  más imaginen  que aquí “osara   extraño enemigo, profanar  con sus plantas  (nuestro) suelo “para  venir a  encarcelar   a  cuanto operador del entrañable fraude electoral existe   desde Toluca hasta Coahuila,  desde Tepic hasta Alvarado, Veracruz, y  desde  Tijuana  hasta   Cancún,  donde ya ni  necesitan encuerarlos. No  dejarían  a  nadie “para  cerrar la puerta  de  la  cárcel”.

Entonces,  como en el futbol “mexicano”, necesitaríamos  traer y   naturalizar  a   operadores internacionales,   mercenarios  del  fraude   electoral  que se nos  da tan  natural,  tan “cultural”  a los mexicanos   de  a devis.

Sobra decir  que  los ojos  de  gobernadores y  ex gobernadores   mexicanos, están  puestos en Guatemala,  en la  “indeclinable   soberanía nacional” y  en Jimmy  y  familia, cachados  en  la  movida.