Destino fatal

Mi velero navega en el océano de letras, para continuar con nueva historia.

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Por Humberto Aguilar

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Es posible que una mujer llegue a provocar tanto amor para causar el suicidio de un hombre… ¡parece que sí! Como aparece en ese pasaje de Don Quijote de la Mancha, entre Marcela y Crisóstomo.

El tema ya lo vimos aquí, Crisóstomo decide quitarse la vida, morir al no encontrar respuesta a sus desvelos de amor por Marcela, mas hay otras cosas que se me ocurre analizar para llegar a una conclusión, con los ingredientes que nos habla la historia.

Marcela ha nacido con sino de dolor. Su madre muere al nacer ella, su padre consagra su vida para dejarle una cómoda forma de vivir y deja de existir cuando ella apenas cumplía 15 años, edad en la que pocas chicas quisieran contraer el compromiso de un matrimonio. Esto sin pensar en la época que ocurrió la historia.

Mujer rica, llena de comodidades, sin el compromiso de ganarse la vida como ocurre en muchas familias, no ve necesario ni le apetece unir su vida a alguien, pese a eso ella es asediada lo mismo de muchachos que ven su futuro asegurado si logran conquistarla, o un joven de la calidad de Crisóstomo, que está enamorado y puede hacer por ella lo que sea para conquistar su corazón.

Es un sueño imposible para este joven estudiante que ya ve por su futuro como hombre de familia. No le importa el dinero de Marcela, le importa conquistar su amor por más desdeñosa que se muestre. La encuentra en el monte donde ella se refugia en su soledad, ella lo escucha sabe que el joven la quiere bien, pero ella se resiste porque no está en el panorama cercano de su vida contraer ese compromiso, de tal suerte que no le da una sola esperanza, es terminante en su decisión de tal cosa es que Crisóstomo, enamorado llama la atención por su forma de hacer ver a todos que ella, Marcela, le aleja sin admitir una sola flor de las miles que le ofrece con sus cartas, con su poesía, con sus canciones.

En nuestro alrededor, ¿cuántas de estas historias se conocen?, creo que muchas, sin duda, más bien debemos salir de este punto.

Canciones, poemas y cartas no la conmueven, pero despierta pasión en otros jóvenes de su aldea más no está al alcance de alguno conquistar a la esquiva Marcela, de tal suerte que ella decide salir de su casa pese a los ruegos de su tutor, para convertirse en una mujer que conserva en el campo su individualidad.

De pronto Marcela decide convertirse en pastora, se aleja del pueblo y se va al campo vestida como tal. En el pueblo Crisóstomo y muchos jóvenes que ansían la mano de esta joven mujer, también se convierten en pastores en su búsqueda, solo son superados por  la pasión del joven estudiante que pierde la fe en conquistarla hasta decidir que prefiere morir por ese amor imposible.

Entender a Marcela, es difícil porque se debe pensar que su vida ha sido marcada por el sino de muerte. Rica, muy rica, pero huérfana. ¿Cómo fue su vida? Desde niña sin el calor de una madre, solo al cuidado de gente ajena, hasta sufrir la muerte de su padre, no hubo cerca de ella una gota de amor que le hicieran sentir querer tener una familia.

¿Cómo entender la pasión de Crisóstomo, que de su regreso de consagrar una carrera profesional, desea conquistar intensamente el corazón de Marcela? ¿Cómo pensar que no hubiera otra chica que seguramente hubiera dado todo por casarse, por una boda prometedora? Es un panorama difícil de entender, de tal suerte que, al conocer la historia Don Quijote de la Mancha, duda y queda solo para decidir enseguida buscarla con un fin indeterminado más no la encuentra, la pastora sigue su camino y el hombre de La Mancha, recordó a su amada Dulcinea para continuar como caballero andante en busca de aventuras.

Mañana continuaremos, mi velero se mantiene a flote.