Mensaje presidencial, con su alentador llamado a la unión

Enrique peña Nieto.

Por  Mtro. Luís Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
direccion.vallarta@univa.mx

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Es probable que la popularidad del Ejecutivo Federal aumente con la lectura puntual de su reporte anual de actividades o el llamado Informe de Gobierno.

En lo personal me parece muy importante que un mandatario joven que en campaña hacia la máxima magistratura lo hizo con responsabilidad y con rumbo bien determinado en su objetivo Los Pinos; su capacidad para negociar sus reformas constitucionales con sus adversarios políticos fueron especial visión innovadora.

A últimas fechas la aceptación popular de su mandato fue en declive, como lo exprese en alguna de mis intervenciones. Los dos años iniciales del mandato del licenciado Peña Nieto no fueron cruciales, aunque si importantes anuncios fueron expresados por él, sustituir el aeropuerto por uno funcional de acuerdo a los tiempos, un tanto, desde mi punto de vista adelantando el crecimiento turístico que ahora sitúa a México entre las naciones más visitadas del mundo, aunque apenas se empezaba a casi la mitad de su sexenio ya había elementos interesantes de juicio aunque su aceptación iba a la baja. Se reportó en las encuestas que solamente el 47 por ciento estaba de acuerdo con su trabajo, el restante 51 en contra.

Me parece que los cuellos de botella fueron la Reforma Educativa y la Fiscal. Estos cambios permanecían entrampados, con otro asunto sumamente lamentable el de los jóvenes de Ayotzinapa, la crisis económica y las cifras alegres de las dependencias que no se veían cristalizadas en la sociedad en pobreza y falta de empleos, además de un inflación persistente, según la opinión pública, mientras lo que crecía era la corrupción de su equipo de trabajo especialmente gobernadores y presidentes municipales. La llamada Casa Blanca y la de su secretario de hacienda Luis Videgaray, entre los casos más conocidos.

No pretendo realizar un recorrido de los cinco años del mandato del licenciado Peña Nieto, solamente es el intento de situar en un escenario adecuado la interpretación de algunas de las acciones realizadas y las cuales fueron diezmando la credibilidad social.

La firma del TLC, todavía convertida en quimera. Como lo dijo en su momento el todavía gobernador del Banco de México Agustín Carstens “protegernos del huracán Trump”. En su momento la sociedad necesitó ver decisiones sólidas y lo que se entregó al mandatario norteamericano fueron palabras de buena relación de vecinos y las oportunidades que de esto se derivarían, ya se ha visto que es todo lo contrario.

Con este Quinto Informe me convenzo que la sociedad mexicana le apuesta a los seis años de gobierno de cada mandatario elegido, se ha hecho costumbre vivir así, con la esperanza de que ahora si se haga algo por los que sufren; son episodios muy cortos y realmente aleccionadores. Los tiempos cambiarán aunque no con las cifras recientemente publicadas por el INEGI y Coneval en relación al abatimiento de la pobreza, habrá que revisarlas a fondo y saber su metodología para obtenerlas.

Este Quinto Informe de Gobierno fue entregado por el subsecretario de Enlace Legislativo y Acuerdos Políticos de la Secretaría de Gobernación, Felipe Solís a la Secretaría General de la Cámara de Diputados, a cargo de Mauricio Farah es un mensaje alentador, en medio de cuellos de botella.

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(*) Director de la UNIVA-PV.