Educación y ParentalidadGente PV

La formación de artistas y la representación de la realidad

Si la educación y reflexión acción profunda vienen acompañadas de la obra artística pues mucho mejor para quienes apreciamos el arte en sus diversas manifestaciones.


Dr. Jesús Cabral Araiza

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En ocasiones es doblemente placentero el trabajo que uno hace. Me refiero a que si ya en sí mismo uno goza del trabajo que desempeña, pero aparte tiene la suerte de que ese trabajo representa un reto adicional que implica un propio placer y aprendizaje, pues un ya una ganancia doble.

En mi caso he tenido la fortuna de ser docente universitario por casi treinta años, a lo largo de dicha labor he podido impartir clases desde primaria hasta doctorado, y casi siempre en materias que son de mi total gusto. Recientemente mi jefe me dio una nueva oportunidad al ofrecerme una materia que me resultó desde el título genial, “Realidad y representación”. Como comprenderán y siendo psicólogo, no podría dejar pasar de lado esa excelente ocasión para tratar de compaginar algunas de mis pasiones: la filosofía, la psicología y estas dos disciplinas en la apreciación artística y su gestión para potenciar a los educandos a ser mejores personas y artistas.

Trataré de explicarme. Esta materia universitaria del CUCOSTA de la licenciatura en artes, me da la oportunidad de conocer a los nuevos artistas, por lo general jóvenes talentosos, algunos introvertidos y otros no tanto. Pero que cuando uno los llega a conocer más a fondo, logra detectar que son más capaces de lo que ellos mismos creen.

Y es precisamente aquí uno de mis placeres, lograr que estos jóvenes se conozcan en lo personal un poco más a fondo para lograr potenciar su talento, o como les he redactado en el objetivo formal de la materia: “Generar un ambiente reflexivo y de acción introspectiva hacia el trabajo artístico. Creando conciencia de los antecedentes históricos, personales y contextuales hacia la creación de obra que trascienda socialmente.” Y es que más allá de la formalidad de una materia universitaria, es una oportunidad de hacer mejores personas –aquí el segundo placer-  y no necesariamente porque señale que esto siempre se logra, hablo del pacer del intento y los indicios de que algunos de ellos sí logran apreciar dicho intento.

Si lo pensamos muy bien, cuando cada uno de nosotros queremos mejores ciudadanos y que termine la impunidad, la corrupción, la demagogia, la violencia, no logramos entender que el camino igual es el de la reflexión profunda y voluntaria. El cambio de actitud inicia por sensibilizar al sujeto, y en ello los artistas logran una labor imprescindible con sus obras. Claro está que unos más que otros, pues hay artistas dedicados y comprometidos con el cambio social, pero otros que no logran entender siquiera el poder que conlleva o puede implicar su trabajo artístico.

Un aspecto sin duda elocuente al respecto y hasta perturbador lo puede encontrar en el siguiente artículo:

“El arte y la construcción del sujeto: una reflexión con Nan Goldin”,  https://revistas.ucm.es/index.php/ARIS/article/download/41457/42611

En nuestro contexto citadino de ciudad turística en transición, las cosas no son muy diferentes. Puerto Vallarta como destino preferido por el turismo de clase media norteamericana y otros porcentajes marginales de turistas de otras regiones, crea un sincretismo sociocultural propicio para entender las contradicciones de una sociedad lastimada por sus propias instituciones de gobierno, y los contrastes socioeconómicos de quienes detentan un poder económico no siempre bien obtenido. Pero ello sería solo el botón de muestra. Podemos hablar de realidades conflictivas familiares, de pareja, parentales, institucionales y hasta existenciales. La lista es tan amplia como la realidad que se desea representar.

Por ello hablaba líneas arriba que cuando representamos la realidad –sea la que ve el artista o la que coincide con el ojo del espectador- esta no siempre es la misma, pero al final del día y sea la que fuese, deberá servir para hacer la reflexión sobre las condiciones de vida en las que la sociedad se desarrolla, si es la realidad a la que aspira o puede ser otra. Si se puede hacer algo directamente con las instituciones o el trabajo esta con la población abierta. Son muchas preguntas y aparentemente como en el cuento de I. Asimov –Yo robot- pocas las respuestas.

En todo caso estimado lector y sabiendo que algunas de estas líneas podrán lograr el cometido de la reflexión, espero que una idea quede al menos. Siempre será más barato la educación que la ignorancia. Pero si la educación y reflexión acción profunda vienen acompañadas de la obra artística pues mucho mejor para quienes apreciamos el arte en sus diversas manifestaciones.

Pero en todo caso espero que no me crea y se tome unos minutos en sus ajetreados días y pueda visitar su Universidad pública el CUCOSTA para que pueda apreciar obras geniales de artistas consumados, así como de los trabajos que por estos días presentan chicos talentosos con motivo de celebración por alguna carrera de esta área. Hasta la próxima.