“No tener llena”

El jamás  estar  satisfecho. Nunca  poder  sentirse colmado.  Siempre sufrir ante  la idea  de  que hay  alguien que tiene más  o  de que  hay mucho todavía  que  no le   pertenece, es   uno de los  “castigos”  a los   nuevos  ricos, a  quienes  se  vuelven locos  manejando  dinero  ajeno o propio, a  los   corruptos que ponen  el acumular  dinero por  la  buena o  por  la mala como  única  razón para vivir.

“No tener llena”,  no  poder  sentir  la  alegría del  logro consumado,  es  negarse   a   sentir  alguna  vez felicidad.

Viene al caso  el  comentario,  por la noticia   de  que  una  hermana   del  señor  secretario  (federal) de Desarrollo Social,  licenciado  Luis  Enrique  Miranda Nava,  dueña  con  su  esposo de  una  gasolinera  en  el Estado de  México  fue señalada  por “huachicolera”, es   decir,  por vender   gasolina robada   a  PEMEX, según eso por  una  rama de  la  delincuencia organizada contra  la  que   lucha  el  gobierno mexicano.

Pero  ¿qué necesidad?  dirán los mexicanos  promedio,   conocedores   además   de   la  cercanía  por cerca  de  diez  años  de  Miranda   con  el   presidente  Peña Nieto y  de  todos los miles de millones que libremente ha manejado, tanto para las   cuestiones políticas  -donde  “el dinero  es lo  más  barato”, según  convicción de la  alta burocracia   mexicana-, como ahora  para  los   asuntos políticos-propagandísticos, porque   de  la  subsecretaría de   Gobernación, le  trasladaron  a  la  secretaría  de  regalar y  comprometer, precisamente   antes de  las “elecciones”  en el Estado  de  México,  a  cuyo grupo  político  dominante   pertenece.

¿Acaso  no se  hartan  los políticos  y sus  familiares  de agarrar dinero  y  más  dinero, al grado de que  sólo  falta  que  se  bajen  de sus camionetas   y  con  respaldo de sus “guaruras”   nos  despojen  impunemente  de  los  celulares  que rápido  pueden  vender?

Conste que no  son los únicos políticos   concesionarios  de  gasolineras  de  PEMEX.   De  eso se trata  el  monopolio energético.  Ni  tampoco son  los  únicos políticos   gasolineros  que   involucrados  con  los   “huachicoleros”,  como  antes  lo  estuvieron con otros ladrones de dentro  de  PEMEX.   Pero  en este   caso  lo  que  admira es  que  hermana y  cuñado de  uno de los  consentidos  de  Peña  Nieto, en lo  máximo  del poder,  anden de  “huachicoleros”. Es  de locos. Es de quienes  “no tienen llena”.

No son los  únicos.  Cada  quien  sabe  historias  de  políticos  mexicanos  explotadores  de vendedoras   de papas   fritas  o acusados   de   proteger tratantes  de personas.  Ávidos para lo  que  deje  dinero, sin el  menor  recato.

Con toda  razón  otros  políticos   aprovechan la noticia  que ellos  no consiguieron  para  exigir  que  el  amigo de  Peña  Nieto renuncie con el  fin  de que  sea investigado , respecto  a  su participación  en las  concesiones y negocios de  su familia.

Para  colmo, el  cuñado  de  Miranda,   Mercado  Galán, es  rector  de la  Universidad  Isidro  Fabela,   del  Estado de  México.   ¿Ni eso los detiene?

Políticamente,  el asunto es un  ataque  a  Peña  Nieto  para debilitarle  respecto   a la  sucesión. Así  le  han  ido fracturado a sus  cercanos.

Por  lo  tanto  no  es  de  esperar  que  en  este  caso vaya a   irse  contra  la impunidad y a castigar   la  voracidad  de  vender  combustible  robado. Optarán por  dar  un elemento más  a  quienes  buscan fuerte  y  mediante movilizaciones, el  establecimiento  de un  sistema  efectivo  contra  la  corrupción  e  impunidad, ya  sea  con gente  del  país  o con gente de fuera “llamada  a  salvarnos”.