CiudadLocal

Aquellos años con José Luis Cuevas: Parte II

José Luis Cuevas tuvo una gran aceptación del público cuando visitó Puerto Vallarta.

.

Por Laura Quiroz
Cronista de la sociedad vallartense

.

Llegando al aeropuerto de Guadalajara, entre todos rentamos un coche y nos hospedamos en el hotel Posada Guadalajara que estaba recién inaugurado y era propiedad de mi cuñado, Luis Moisés Romero, mi hermana Susana se acababa de casar con él y tenía el puesto de gerente de reservaciones, Sergio Legarreta era el gerente, por lo que nos otorgaron cortesía. A Cuevas le dieron la única suite que tenía el hotel, a Coronel, Regine y a mí, nos pusieron en habitaciones normales.

A las 6:30 nos fuimos a la exposición de Vicente Rojo, el lugar estaba lleno hasta el tope. Creo que llegar con dos gigantes reconocidos mundialmente fue muy emocionante, había numerosos miembros de los medios, nos tomaron muchas fotografías y delante de todos los asistentes, Cuevas tomó el micrófono y me nombró su representante en el estado de Jalisco.

Saliendo de la exposición, nos fuimos a cenar al restaurante Chez Pierre, que se ubicaba mue cerca del lugar donde se realizó la exposición de Rojo y estaba de moda en la Perla tapatía. Terminando de cenar unos exquisitos platillos franceses, nos regresamos al hotel, donde decidimos subir al centro nocturno que entonces estaba en el sexto piso y en la variedad, cantaban Jorge Vargas y Lupita Dalessio quiénes hacían sus pininos como cantantes.

.

Conociendo a Cuevas

Cuando el show finalizó, Cuevas me invitó a su suite para charlar un rato, platicamos tanto, que vimos juntos el amanecer, ahí conocí al hombre sencillo, sin la cara falsa que mostraba en público, sin poses…

Me contó toda su vida, que de niño su papá, era piloto aviador y lo había traído a Vallarta, pero como estaba muy pequeño, tenía un recuerdo muy leve de ese viaje, también supe que su hermano era doctor en medicina, que le fascinaban las mujeres embarazadas y las prostitutas, ya que a los 14 años lo estrenó una de ellas y fueron amantes por un corto tiempo, que le tenía pavor a la muerte, que se iba internar en La Castañeda (un manicomio muy famoso que existió en la CDMX) porque quería realizar una serie de litografías las que iba a titular, Cuevas en Chareton, que precisamente se trataba de dementes inspiradas en el marqués de Sade y quería conocer cómo actúan ellos. Posteriormente la serie ganó el primer premio en una bienal, cuando Octavio Paz fue Embajador en La India (por cierto yo tengo una de esas litos, por si alguien está interesado en comprarla), José Luis, me contó  tantas cosas, que podría escribir un libro y relatar en él todo lo que me platicó, también esa noche pasé a ser una más entre las 300 mujeres que José Luis había tenido experiencias sexuales, como lo platiqué durante una entrevista que me hizo el Arquitecto Carlos Gallardo en la radio Cultural.

Al respecto de que le gustaban las prostitutas, recuerdo que en una ocasión Marta Palau, también artista y amiga mía en aquellos años, radicaba en Tijuana y ahí nos encontramos con Cuevas en la conocida ciudad fronteriza, así es que Cuevas, la Palau y yo, recorrimos juntos, todos los antros que se ubicaban por la Avenida Revolución de Tijuana, esa noche me quedé con José Luis y nuevamente tuvimos relaciones sexuales.

.

La despedida

Al día siguiente muy temprano los 3 nos fuimos a Los Angeles, California manejando en el coche de la Palau, nos hospedamos en el Beverly Whilshaire hotel, desayunamos en el jardín del hotel y por la noche recorrimos los mejores lugares de la avenida Sunset strip, cenamos en el restaurante Scandia y al día siguiente Cuevas y yo nos fuimos de regreso a nuestra patria, llegando al aeropuerto de Los Angeles, la gente me veía como bicho raro, creo que se preguntaban quién sería esa mujer tan joven, ya que por aquella época yo contaba con solo 31 años de edad, que acompañaba a la Palau y a Cuevas, él y yo nos fuimos de regreso al D. F. entonces Mexicana de aviación volaba diariamente de Los Angeles al aeropuerto Miguel Hidalgo del D.F. hacía escala en Puerto Vallarta y Guadalajara, así es que yo me quedé en mi ciudad adoptiva y Cuevas se siguió al D.F.  la Palau se regresó a su casa en Tijuana.

Regresando al tema del hotel Posada Guadalajara, como ya lo mencioné, yo no había dormido en toda la noche. Alrededor de la 1:00 p.m., Coronel y Regine llamaron a mi habitación para invitarme a comer a Tlaquepaque y visitar a un amigo que tenía una tienda de antigüedades, así se hizo, fue como conocí a Enrique Hetch, primo hermano de Beatriz del mismo apellido, ampliamente conocida entre los miembros de la sociedad vallartense. A Enrique le compré un aparato de los que se usaban con petróleo, una mecha de algodón y una bombilla de vidrio, dicha antigüedad aún la conservo.

Terminando de comer con Enrique, Coronel, Regine y la que esto escribe, nos fuimos al aeropuerto, ellos se regresaron al D. F. y yo a Vallarta, con un sabor a triunfo, por todo el éxito que tuve durante mi estancia en mi ciudad natal.

.

El reencuentro

En otra ocasión que vino Cuevas a Vallarta fue a inaugurar una exposición de artistas vallartenses, pero difiero con mi amiga y compañera de trabajo, Martha Ramírez, en primera el nombre de la asociación, no se llamaba Centro Cultural Cuale, el correcto es: Centro Cultural Vallartense que fundaron, Luis Favela con la arquitecta, Cristina Duque. La exposición de la que habla Martha es verdad, quizá ella no me conocía entonces, yo asistí y Cuevas me invitó a ayudarle a premiar la obra mejor expuesta, él había escogido una pintura de Rodrigo Lepe, pensando que se trataba una de mi difunto esposo, Manuel, por lo que le aconsejé a mi gran amigo, que Rodrigo copiaba a su hermano, por lo tanto, la obra ganadora fue una pintura de Edith Palombi.

Los presidentes del Centro Cultural Vallartense, eran Guillermo Gómez y su esposa Isabel Famoso de Gómez. Como tanto Hilda Gartman y el matrimonio Gómez Famoso sabían de la amistad que me unía a Cuevas, lo invitaron fingiendo que era yo quien le hacía la invitación, si no, no hubiera venido. Recuerdo que me llamó por teléfono y me preguntó si era verdad, que dicha invitación venía de mi parte, le dije no pero que me encantaría volver a verlo por lo que les pedí a María Jiménez y a su madre que si me acompañaban en su camioneta para pasearlo y recordara el Vallarta que yo le mostré. Terminando la exposición en el Centro Cultural vallartense, caminamos al poniente de la isla donde había una especie de kermesse y allí cenamos el pollo con gorditas, platillo típico de Vallarta desde que yo venía a vacacionar aquí, y al lugar los vallartenses lo llamaban, Romanoff. Cuando nos desvelábamos me acuerdo muy bien que los Mantecón nos invitaban a cenar con las polleras al Romanoff.

Tiempo después, Cuevas, vino al hotel Camino Real, cuando René Macín era el gerente y Goyo Robles el P.R. fue invitado por ellos a impartir una conferencia en dicho hotel, donde estuve presente y pasé la noche con él.

.

El último adiós

En otra ocasión, me invitó a celebrar su cumpleaños, el evento fue televisado por el canal 4 de Televisa. Allí me presentó con la Tigresa y le dijo, “Laura Lepe es mi representante en el estado de Jalisco y también canta como tú”, a lo que contesté ante la cámara que estaba pasando la gran fiesta en vivo, no José Luis, yo canto mejor que ella.

No lo vi en un buen rato, dejé de hacerlo porque por la Lázaro Cárdenas 198, donde se ubicaba mi galería, con la cercanía a la playa de Los Muertos se volvió un lugar muy popular, se llenó de tienditas que vendían camisetas y chucherías, entonces yo me dediqué a vender cerámica de El Palomar, de Maja y talavera de Puebla.

La última vez que lo visité en su casa de la calle Galeana, fue en 1982, yo estaba embarazada del pilón de mis hijos, Mario, y le dio mucho gusto volver a verme.

Por la prensa me enteré que Bertha había fallecido y que se había vuelto a casar en diferentes costumbres étnicas. En una ocasión con su nueva esposa se hospedaron en el Grand Velas Resort de Nuevo Vallarta, y le preguntó a Arturo pasos por mí, pero ya no lo volví a ver. Me enteré de su fallecimiento por diferentes medios informativos. Descansa en Paz querido amigo José Luis Cuevas.

.