Maderas que no agarran barniz

Por Gregorio González Cabral

.

¿De  verdad no  hay  quienes le sepan  al Sistema Penal Acusatorio… o es  buen pretexto para  reforzar  la entrañable  y cultural corrupción?

Porque tuvieron ocho  años, ocho largos  años,  16  semestres, para   enseñar a mil,   diez mil, cien  mil,  el  sistema “como en las  películas,   como en la  tele”   y  después  de esos  ocho años ,  ni le saben,  ni  le  entienden,  ni  les  da  la  gana  cambiar.

No  lo decimos  los críticos.  Lo dicen hasta  los políticos: 33 por ciento de  las  personas  presentadas   ante  un  juez  penal   salió  de inmediato libre, porque  no se  respetó  el debido  procedimiento.  Quienes son “la  autoridá” no le saben o  se  hacen.

Viejo  principio de  derecho   es  que toda persona es inocente mientras  no se  le pruebe  lo  contrario.  A quien  acusa  le   corresponde probar.

Ese  principio aquí  no funcionaba, ni acaba  de funcionar.  Porque “la  autoridá”   hace   tronar  sus  chicharrones y todos somos  culpables “mientras no  podamos  demostrar lo contrario”.  ¿Culpables   de  qué?  De lo que  cualquier idiota  diga. Al fin que  ni siquiera   se sienten  con el  deber  de  aclarar  de qué acusan al “súbdito”.

Imposible  hasta imaginar  a   cada   “judas”  actuando como estrella de  las   series  de  televisión,   sereno, ofreciendo evidencia  en   una Corte , correcto en su  lógica,  contundente  en sus  datos. Nada  de   hacerle  beber “Tehuacán” por la  nariz al acusado; nada  de   apretarle  abajo para que se   declare  culpable del  huracán “Irene”,  nada  de   hacer  arreglos  porque   urge que confiese  andar  robando  a   muchachos  en  las   cercanías   de  las escuelas.

Como  que  es  querer mirarlos  con zapatillas de  ballet, leyéndoles sus  derechos -“la  Miranda”- a   quienes  ya traen amarrados en la  caja  de  la  camioneta.

Ocho  años tuvieron para   enseñarles derechos  humanos y  derecho  penal.  No lo aprovecharon.  A  las  carreras, en  los  últimos  ocho meses   anduvieron improvisando “expertos patito”, más  para  hacerles  coro  a los expertos  que vinieron a  civilizarles  que  con  verdadero ánimo de cambiar a  como  le hacen  los  gringos.

De  hecho  siguen en las mismas: primero  detienen  y luego  averiguan.

Como te  acusan de  algo,  te  la  cambian  a todo  lo   contrario.

¿No era  más   práctico traer  gente  nueva en lugar  de   querer  enseñar  a chango viejo  nuevas mañas?  Si… pero  ¿y el  control?   No  fuera a ser  que los  nuevos   se  la  tomaran en serio  y   ahora  no te  cuento  el  broncón para meterlos al sistema.

Pero  además: ¿cuándo no han  “cuidado” policías   a  “sus” operadores?

¿Cuándo no han  tardado más  en  entrar  que  en salir,   los  por  casualidad  atrapados?  ¿Desde  cuándo  la  corrupción  ya no  es “cultura”?