El centro histórico de Puerto Vallarta

Por Héctor Pérez García (*)

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Los seres humanos somos víctimas de nuestras propias flaquezas, una de ellas, la desmemoria; nos hace olvidar lo que en el pasado amamos. Impresionado por la cambiante imagen de un barrio emblemático de la ciudad llamado Zona Romántica o Los Muertos, pocos parecen darse cuenta que la antigua magia de ese pedacito del pueblo está llamada a desaparecer.

Ya antes había corrido con la misma suerte nuestro histórico malecón en aras de una modernidad mal entendida. Si nuestra muralla marítima lucía imperfecta para algunos, era hermosa para nosotros y eso es un halago por que las cosas todas de un pueblo deben reflejar a sus habitantes: sus gustos y su unicidad.

Hace más de una década que el que esto escribe fungía como coordinador de un instituto creado por la Ley de Turismo del Estado de Jalisco; El Consejo Consultivo de Turismo Municipal. El mismo se componía con destacados ciudadanos ocupados en actividades turísticas y su propósito el coadyuvar con las autoridades en el desarrollo del turismo sin descuidar la sustentabilidad de nuestro entorno.

En el transcurso de nuestra tarea rescatamos también opiniones tanto de miembros como de instituciones, palabras que abonaban a la búsqueda de la mejor solución para conservar hermoso nuestro centro histórico incluida la Zona Romántica como parte del mismo.

En 2008 se publicó por el Centro Universitario de la Costa mi libro Puerto Vallarta, Evolución de un Destino Turístico. El texto que sigue forma parte de dicha publicación. Lo que ha sucedido, lo que viene sucediendo y lo que sucederá en el futuro cercano apunta a que nuestro pueblo seguirá cambiando, no para lo mejor, debilitando así su imagen e identidad y de alguna manera su competitividad.

Las siguientes reflexiones fueron parte del fruto de nuestro trabajo colectivo en aquel Consejo Consultivo de Turismo Municipal. Se publicaron por vez primera en el año 2004.

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RESTAURACIÓN DEL CENTRO HISTÓRICO DE PUERTO VALLARTA

“Puerto Vallarta, el producto, tiene  una esencia y una sustentación. La esencia es ese regalo recibido de los antepasados que es el pueblito, el Centro, el Centro Histórico, ese pedazo que de norte a sur lo encuadra la calle San Salvador y la Basilio Badillo. Estas cuantas cuadras del pueblo constituyen lo que en mercadotecnia se llama la característica diferencial o la diferencia competitiva.

Ese jirón de terreno frente al mar, escudado por un malecón y embellecido por cientos de construcciones distintivas, con un estilo, con un sello, con un carácter de mexicanidad dan a Puerto Vallarta una razón de atracción turística que en México nadie la tiene. A su lado la zona romántica también es el centro, también es el estilo y también es característica diferencial que hacen a Puerto Vallarta, de inicio un destino diferente. Al norte y al sur perfectamente delineadas sus dos zonas hoteleras; a la vista un destino perfecto”. (Lic. Ignacio Cadena Beraud, Planeación Estratégica de Puerto Vallarta).

“El centro histórico es el ícono de esta región; es el emblema de la Bahía de Banderas; es la diferencia entre éste y otros lugares de sol y playa a nivel nacional e internacional, de allí la necesidad de mantenerlo y modernizarlo sin alterarlo”.  (Bahía de Banderas a futuro 2000-2025. Asociación de Empresarios de Bahía de Banderas.

“La zona de estudio forma parte de una región con un alto potencial turístico, en virtud de que cuenta con grandes ventajas competitivas respecto a otros destinos de sol y playa, con una imagen emblemática y singular de pueblo tradicional mexicano, en el que el malecón y boulevard costero constituye el principal eje de actividades urbano-turísticas, ya que a lo largo del cual se distribuyen hoteles, restaurantes, tiendas, galerías de arte y demás servicios y comercios turísticos; el malecón constituye también el paseo obligado de propios y turistas, el punto de encuentro y reunión. En resumen es una zona estructuradora del territorio, que se debe preservar y fortalecer su carácter”.

“…. De hecho, Puerto Vallarta ha fungido como la ciudad de la que dependen el resto de las localidades para satisfacer sus necesidades de servicios”. (Plan Maestro de Desarrollo Urbano Turístico de la Bahía de Banderas. FONATUR.

Un Riesgo.

“La esencia el Centro Histórico está acosada por muchos peligros, el primero “la falta de comprensión y entendimiento de lo que esta zona realmente representa. Cuando se dice esto no es que no lo comprendamos, sino que no obramos en consecuencia, que para fines prácticos es lo mismo. No existe un plan para el Centro Histórico. Nadie sabe qué debe hacerse con él, no hay un proyecto de operación, tampoco de conservación. Nuestro Centro Histórico, nuestra esencia mercadotécnica, nuestro punto fuerte en la competencia con otros destinos, no tiene un criterio de planeación”. (Lic. Ignacio Cadena Beraud. Planeación Estratégica de Puerto Vallarta).

“Su infraestructura requiere de urgente renovación”. (Evaluación del Posicionamiento Goodwin & Associates.

“Pérdida paulatina  de la imagen urbana tradicional y abuso de la imagen  “de pueblito” lo que hace que se vaya perdiendo la imagen emblemática de la región y se sustituya con escenografía”.

“Inminente riesgo de contaminación ambiental”. “Estrangulamiento vial y falta de comunicación entre los distintos sectores urbanos y turísticos”. (Plan Maestro de Desarrollo Urbano Turístico de la Bahía de Banderas, FONATUR.

Un cambio.

Líderes políticos, empresarios, prestadores de servicios turísticos, etc., concentrados en intereses comerciales, no reparan en el deterioro físico y en la calidad de experiencia turística percibida por el visitante. El continuo éxito de Puerto Vallarta y el sobre-comercialización de la oferta tienden un velo al peligro de que se convierta en un destino avejentado.

Los tiempos políticos, la agresiva competencia, el surgimiento de nuevas opciones, pone de manifiesto la necesidad de obtener magníficos resultados en un lapso muy breve. ¿Cómo?

1.- Reconociendo la necesidad de hacer ese cambio. Por el simple hecho de que nuestros dirigentes estén conscientes de esa exigencia, el cambio no se va a producir. Tenemos que buscar y elegir  las pequeñas cosas que pueden hacer las grandes diferencias y desencadenar un proceso de identidad comunitaria y de objetivos comunes, la influencia de unos cuantos elementos importantes pero de gran impacto, visualizar el fenómeno de los pocos vitales.

2.- Optimizando los recursos, no tratar de hacer todo al mismo tiempo, sino que concentrar la atención en unos cuantos puntos, que sean los puntos cruciales. Logrando mejorar las cosas con los mismos recursos, difícilmente se encontrarán  recursos adicionales o la participación de los ciudadanos si no perciben  que se están optimizando los recursos recibidos.

3.- Hacer que las cosas sucedan. Hay ideas y personas que pueden iniciar un proceso, que permiten la generación de un gran cambio. Conseguir un compromiso real, formular un plan de trabajo con objetivos claros y concretos. (Se inició con la peatonalización del centro, continuarla, mejorarla, es el reto. Aprovechar el momento del Presidente Municipal.

4.- Salvar las resistencias. Diseñar estrategias para hacer frente a los posibles obstáculos, informar, dialogar, convencer. La comunidad no es una masa amorfa. Conseguir un proceso participativo, el contacto con personas o grupos organizados influyentes.

5.- Sobre todo: la aplicación estricta de las Leyes y Reglamentos que ya existen y la adecuación oportuna de las mismas para lograr las metas.

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CONSEJEROS DEL CONSEJO CONSULTIVO DE TURISMO MUNICIPAL 2003-2006

Héctor Pérez G. Coordinador Ejecutivo/ Ignacio Cadena B. Secretario/ Vocales: Luz María Torres/ Rafael Yerena Z./ Jeffry Fernández R./ Abel Villa/ Eduardo Legorreta/ Eduardo Cordero/

Luis Reyes B./ Thierry Blouet R./ Mayo de 2004.

El Consejo Consultivo de Turismo Municipal operó durante dos trienios municipales. Se acabó cuando fue una amenaza para las autoridades.

Ojalá que estos tiempos de bonanza no nos hagan olvidar que el desafío está ahí; no son tiempos de cantar victoria, si los ciudadanos no cuidamos nuestro pueblo nadie más lo hará. (Continuará).

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(*) El autor es analista turístico y gastronómico.