¡Viva México!

Por Nacho Cadena

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La presencia en la ciudad de esos carritos llenos de banderas, banderitas, reguiletes y todo tipo de artículos en verde, blanco y rojo, me provocaron una reflexión. Siempre me habían provocado gozo, alegría también al recordar que estábamos en las fechas en las que celebramos las fiestas patrias… noche de fiesta, de mariachis, de cena típica, de la salida al balcón de la autoridad para dar el grito y lo festivo que era recordar a los héroes que nos dieron patria, al Cura Hidalgo, José María Morelos, a Doña Josefa Ortiz de Domínguez y a la larga lista de nuestros héroes. Además, los carritos de las banderas me parecían siempre folclóricos, muy bonitos, vistosos, coloridos y yo diría hasta estéticos. Siempre desde niño me acerque a uno de ellos y compraba mis dos banderitas, una para mí y la otra para mi papá, quien tenía un gran respeto y amor por este símbolo de la patria.

Este año, el carrito de las banderas volvió a cautivarme, me acerqué, compré una bandera y seis reguiletes, pero la sensación no fue la misma. Este año el carrito me recordó que MÉXICO es un país con historia, con hombres y mujeres que formaron patria, muchos entregados a su objetivo hasta llegar a la muerte. Esos hombres y mujeres que entendieron su papel, su obligación, su responsabilidad y que fueron capaces de hacer pasar las ideas y convertirlas en hechos.

Me hicieron pensar esos carritos que MÉXICO no es hoy una marca, ni un símbolo, ni una identificación, hoy MÉXICO está más vivo que nunca y más necesitado también, como nunca, de hombres y mujeres que, en la modernidad, mediten su participación y definan su camino, para volver a entregar lo mejor de sí, en bien de lo que llamamos MÉXICO, tan actual, tan vivo, tan necesitado de hombres y mujeres valientes que crean en el.

“Un país sin historia es un país sin futuro”. Historia tenemos mucha, el futuro dependerá de la fuerza moral de los que ahora nos toca vivir la realidad de nuestro país y del mundo, porque hoy ya no es un MÉXICO aislado, es un MÉXICO que vive universalmente.

Por lo pronto y para empezar, volvamos a creer en nosotros, en el yo y en el tú, a creer en nuestro hermoso país, a dejarnos de “chats” y tonterías haciendo burlas de nosotros mismos. Respetemos lo nuestro, creamos de nuevo que valemos mucho y que hay mucho que corregir, pero también hay mucho que celebrar. Hagamos lo que nos toca, ahora sí todos y cada uno somos responsables de nuestro futuro.

¡ VIVA MÉXICO Y LOS HÉROES QUE NOS DIERON PATRIA !

¡ Ah ! Y quizá vale la pena mirar a los carritos de banderas y mirarlos con otros ojos.