El Lago de Tos-Cano

La azarosa coincidencia
de un trágico aniversario
le trajo a muchos paisanos
un abrupto novenario;
también hizo resurgir
al México solidario,
aunque no faltaron huestes
de espíritu cavernario.

Milonga de los que parten
pero que no están ausentes,
por los recuerdos que dejan
siempre seguirán presentes;
resignación trae el tiempo,
duelen partidas recientes.

No importa que algunos partan
porque se llegó su hora,
por causa de un cataclismo
o un accidente a deshora,
y lo peor es que sean niños
de infancia prometedora.

Al final los que más duelen,
en honor a la verdad,
son esos con quien vivimos
larga o breve afinidad
y tuvimos la gran suerte
de contar con su amistad.

A la memoria de mi buen amigo
Armando Soltero.
Descanse en Paz.