Hoy será la reunión con “Uber”

Aun cuando  “Uber”  alegue   ser  una  plataforma que  sólo pone  en contacto  a  quienes  quieren  trasladarse, con quienes  los  pueden trasladar, tampoco le conviene mirar  a  las  autoridades locales como  pintadas  en la pared.

El cambio que trae   “Uber”  afecta la   prestación  de un  servicio que   es   responsabilidad  de  autoridades  locales,  las  cuales lo  concesionan a  particulares  o  empresas   privadas cuando no  saben  o pueden prestarlo.

La   nueva  realidad  tecnológica, más la  aceptación legal de  la   economía de mercado,  libre competir y  seguridad  de que  los acuerdos internacionales sean  ley importante en  los  países,  cambió  “lo de  toda la vida”,  lo  que “siempre  se  había  hecho  así”.

“Uber”  más  que  entrar a países, entra  a  ciudades.   Y  las  ciudades, aparte de  la facultad de concesionar  el servicio,  tienen reglas para  conocer  y  controlar  a   quienes lo prestan.  “Uber” no  acepta ser concesionario,  para ello alega en  derecho la legalidad  mundial   del tipo de  servicio que  inventaron y  prestan.   Pero “Uber”  tiene  que  aceptar  las normas   de   seguridad  de  cada  ciudad donde  entra  con su servicio. Algunas   más   ligeras,  retrasadas  e incumplidas  que las  de “Uber”   para quienes tiene  inscritos;  como sea,  ante la autoridad local  -ya  sea  estatal o municipal-  “Uber”  debe  mostrar  respeto.

De eso se  trata la  reunión  de  hoy  con  altos   funcionarios del Gobierno del Estado   de Jalisco. El  principal punto   es que “Uber”  deberá informar a la  Secretaría de Movilidad  de Jalisco  cuántos  autos  operan  y  quiénes los  manejan.

El gobernador,  Aristóteles  Sandoval Díaz, al  convocarles, aclaró  que     el gobierno  de Jalisco  no busca limitar   a “Uber” y  que  respeta el  derecho  de los   usuarios a transportarse  con quien le  venga en gana. Algo  de  acuerdo  a  los  tratados  internacionales  firmados  por  México que hoy  son leyes   dentro  de   nuestro  país.

Entonces   se  trata  de  que  “Uber”  y  cualquier  otra plataforma no consideren a los  gobiernos  locales como pintados   en la pared, tratando con  ellos   a  base   de   amparos  de la  justicia   federal.

Veremos y opinaremos  lo que  de  estas  pláticas en la capital de Jalisco, aparezca que  modifique la operación de “Uber” en  Puerto Vallarta  que  ya  es una  realidad.