Reconstrucción con respeto y configuración de un mejor país

Por Mtro. Luís Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
direccion.vallarta@univa.mx

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Las aportaciones nacionales e internacionales para la reconstrucción de nuestro país a raíz de los sismos deben ser vigiladas por un organismo concentrador de alta probidad.

Esto debe observarse siempre para los que sufrieron y participarán en el proceso de reconstrucción de sus hogares, oficinas y otros espacios derruidos y lo que se derive de las acciones que se emprendan, lo importante es estar alertas para lo que venga para esos millones de ciudadanos que están en un plano de angustia y zozobra.

Donaciones en especie, económicas y otros apoyos requerirán transparencia total; un organismo concentrador no será suficiente si se carece de la confianza social. En momentos de emergencia la organización de la sociedad tendrá que ser estructural en su eficiencia.

Los procesos de reconstrucción ya iniciaron; la ciudadanía afectada en las diversas partes del país hasta este momento se ha dimensionado por los gobernantes, algunos con mayor preocupación por lo precario de los recursos, en esos casos éstos siempre serán insuficientes para reconstruir lo perdido, como son las vidas humanas, la unidad se deja sentir con un llamado solidario justo; por su parte ese hermoso destino turístico como otras ciudades ha respondido en tiempo y forma, aquí me gustaría elevar el mayor reconocimiento a lo expresado (una parte) por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex):

“La familia Coparmex se une al luto nacional por los efectos devastadores que los recientes terremotos causaron a poblaciones de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Morelos, Estado de México, Puebla y la Ciudad de México.

Muchas vidas se perdieron. Eso es sin duda lo más lamentable.

Se dañaron además viviendas, negocios e inmuebles de valor cultural e histórico.

Hoy reiteramos nuestra solidaridad, traducida en el compromiso de seguir apoyando a las personas y zonas dañadas, tal y como lo vienen haciendo los 65 Centros Empresariales Coparmex, a través de sus colaboradores y voluntarios, a partir de los primeros instantes en que se iniciaron los trabajos de rescate primero y reconstrucción después (…) Hoy México enfrenta retos difíciles, es cierto; pero está claro que, para superarlos, cuenta con los mexicanos, los de pie, los ciudadanos, y eso es la mejor garantía para saber que saldremos adelante”.

La Coparmex que encabeza Don Gabriel Igartúa Sánchez en Puerto Vallarta-Bahía de Banderas tuvo una importante contribución al encargarse de la transportación de los víveres a las zonas necesitadas, un gesto por demás importante el cual no podría pasar por alto en este reconocimiento a la actitud humanitaria.

Me gustaría mencionar lo expresado por científicos de la UNAM con respecto a la posibilidad de un movimiento de tierra superior a 8 grados, el especialista en geofísica de esa Casa de Estudios, Miguel Ángel Santoyo quien está al frente del grupo de investigadores estima que “este movimiento podría sobrevenir por una brecha de 250 kilómetros y se encuentra a 300 kilómetros de la Ciudad de México, aproximadamente 150 kilómetros más cerca que la zona del epicentro del terremoto de 1985 en Michoacán, va a seguir temblando, la tendencia es que las magnitudes de las réplicas cada vez sean menores conforme pasa el tiempo, sin embargo, esto no implica que no pueda haber una réplica de magnitudes similares incluso a los sismos principales”, lo dio a conocer el especialista Santoyo.

Por encima de todos los momentos aciagos y lo que pudiera venir es importante pensar en una mejor nación, mejor integrada, fuera de actos corruptos y que todo esto sirva para fortalecer la unión nacional y logar la reconstrucción con respeto y configuración de un mejor país.

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(*) Director de la UNIVA-PV.