Consejos de una abuelita modernaGente PV

Capacidad de asombro

No permitamos que esos aparatos embrutecedores terminen con la capacidad de asombro de nuestros niños.

Por un México mejor

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Gracias a Dios todavía existen personas con esa “Capacidad de asombro”…

A mi quinta edad no hay día que no levante los ojos al cielo para poder disfrutar de esas indescriptibles y maravillosas tonalidades a diferentes horas del día, pues mi mejor amigo el pintor, creador del cielo y tierra… ¡Jamás nos otorga dos días e instantes iguales que nunca repetiremos!

Para mi cumpleaños, mis seres queridos me regalaron un hermosísimo arreglo floral; pasado algunos días, en el instante que me detuve para verlo… ¡Ocurrió algo asombroso, mágico!, cuando la flor más grande se deshojó pétalo a pétalo, dejando el pistilo y tallo erguidos en una soledad inaudita…

Cuando mis nietos eran pequeños, a uno de ellos le fascinaba observar las hormiguitas en el jardín, y tenía un cuaderno donde anotaba algunos datos, y si veía que lo estaba mirando, con su manita me indicaba que me acercara con mucho cuidado para comprobar, cómo esa bella y extraordinaria criatura tan   pequeña y frágil… ¡Tenía una fuerza capaz de cargar una hoja con un peso de 30 veces y dimensiones de 50 veces más grandes que ella!…

De esa forma me interesé en sus vidas e indagué, que caminan en una fila ¡por orden de edad!… ¡Asombroso el respeto y protección que existe entre ellas!, y sin querer, también logré quitarme un poco de mi gran ignorancia, pues me enteré de que el escarabajo Onthophagus Taurus, es capaz de arrastrar… ¡Unas mil ciento cuarenta y unas veces, su propio peso!

En una ocasión que mi hijita, mis hermanos y yo, fuimos a Puerto Rico a visitar a unos amigos médicos, oriundos de ese paradisiaco lugar; cuando nos tocó una fuerte lluvia en la carretera, nos detuvimos en una gasolinera y nos estacionamos bajo de un techo donde caían determinadas gotas en el cofre del automóvil; y en forma asombrosa, los médicos comenzaron a golpear con sus manos y dedos, agregando a esos sonidos, otros más con sus bocas… ¡Creando una alegre y divertida melodía! Estábamos tan asombrados que ni nos dimos cuenta cuando dejó de llover…

Frente al departamento de mi mejor amiga, en determinada época del año, cuando los rayos del sol caen perpendicularmente, se puede observar en el mar, cómo unos asombrosos destellos en forma de estrellas brotan de él… ¡Es un espectáculo fuera de serie, que dura de cinco a ocho minutos!…

¡Es increíble y digno de verse, sobre todo para aquellas personas que todavía mantienen viva, su Capacidad de asombro!

Cuando el ser humano no ha perdido la Capacidad de asombro, difícilmente se aburre, porque siempre está pendiente de la infinidad de milagros que ocurren a nuestro derredor y nuestra Madre Naturaleza continuamente nos ofrece…

Por desgracia, estamos viviendo en una era tan globalizada, materializada y cibernética, que gran número de “adultos menores”, embrutecidos con esos aparatos donde aprenden más que sus enseñanzas escolares positivas y necesarias para convertirse en esos futuros mexicanos, cabales, honestos, responsables, dignos de toda admiración y respeto; con tanta agresividad y pornografía incluida… ¡Están perdido su valioso tiempo y esa maravillosa Capacidad de asombro!…

Si ustedes son padres de familia, eviten que esos aparatos embrutecedores de niños adulto“ y chavorruco, se apoderen hasta de sus estilos de vida, dividan a la familia y extingan su Capacidad de asombro…

¿Cómo es posible que, si se tiene la suerte del haber nacido por completo, sano y fuerte por estar enajenados en esos aparatos, en donde estamos propensos a perder hasta nuestros maravillosos sentidos al utilizarlos en forma incorrecta, permitamos que la Capacidad de asombro se nulifique?…

¿Cuántas veces sus hijos están viendo la televisión, escribiendo en su teléfono, o jugando en sus computadoras y ustedes les hablan y ni siquiera los escuchan?

¿Cuántas veces están comiendo o “conviviendo“,  en familia y cada quien está en su propio mundo con sus famosos celulares y hasta osan escribir: “Me siento tan solo(a), o aburrido(a)”, sin darse cuenta, que ni disfrutan de todos los sucesos en verdad reales, que están pasando a su rededor?…

Y después se arrepienten o le echan la culpa a la mala suerte, si por desgracia, ése fue el último día de alguno de sus seres queridos, y en lugar de gozarlo plenamente en ese momento, y utilizar con su familia esa… Capacidad de asombro… ¡Estuvieron absortos en sus aparatos embrutecedores!

Ojalá que el mundo globalizado, devuelva a nuestros ángeles terrenales, la Capacidad de asombro; y deje de seguir creando niños adultos… ¡Insensibles y robotizados (tipo escuela Hitler)!

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Cariñosamente Ana I.