Que Taylor anda libre

Herbert Taylor.

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Por Gregorio González Cabral

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Gente  decente  se  asombró  que  entre “la pus” del PAN -como  les dijo Mr. Ruffo  Appel  del  National  Action Party-,  anduviera, fuera   de  las  rejas  el  abusivo y  voraz  saqueador   Herbert Taylor,  cabeza del  cártel donde  el  borracho indecente y  ofensivo de Emilio  González Márquez era  la mano   del   gato.

Dicen que   Hebert Taylor  todavía es   distinguido  panista   y  apoya con todo la reelección de  Felipe  Calderón, en la  persona de Margarita  Zavala, hasta  la  semana  pasada  compañerita de partido de  Ricardo Anaya, el   rey puesto por  Peña  Nieto.

¿Recuerdan que  se  andaba  amparando, cuando los  amenazaron con  hacerles  las  cuentas  a los  corruptos   panistas  que  hicieron y  deshicieron   en  Casa  Jalisco,  en medio  de las borracheras de   Emilio González,  promotor del Mal  Común, cobarde   mientamadres   e impune corrupto  que   aún  anda, descarado,  presumiendo de  riqueza  e influencias?

Pues ahora resulta  que anda  cercano a   Zavala  y  que según eso,   le  ayudará   a  ser   candidata  “independiente”  y   derrotar  a  Ferriz y al “Bronco”  decepcionante   del   papel Regio.

Para  que vean  que  en la  política mexicana no creer  en nada,  ser  un abusivo sacadineros, burlarse   de  valores  y  bondades,  chantajear vulnerables  y enriquecerse del dinero  ajeno,  siguen siendo  méritos  que  dondequiera abren  otras puertas del  poder, mientras cierran a  lo  salvaje  las   puertas de  las   penitenciarías.

Que  ande con Calderón, para   nada   extraña.  Pregunten a  Paco Ramírez  Acuña  la clase de  ficha que  es  Felipe   Calderón,  a  quien empujó  a la  candidatura, contra  la  opinión de  Fox  y el odio  brujo  de Martha,   la verdadera  Presidenta   de   México.  También  Paco  le  puede  platicar  qué  clase de  bicho  es  el tal  Hebert  Taylor, de quién, a tiempo  su  tía les  advirtió   a los  del PAN que no se lo dejaran imponer  por los  chilangos, porque  era una mala  persona.

Lo que  todavía   extraña  a  la gente correcta  es  el  cinismo, descaro, desfachatez de   Taylor  y  Emilio  que  no sólo no  andan de  huída, sino   que  se  meten  públicamente  a  la  compra-venta   de la política, alardeando de  tener  impunidad  mucho más allá que sus  iguales, los  ex gobernadores   llevados a la piedra de los  sacrificios, para que  se  vea   que   “ya dejaron de  ser  corruptos” y  atienden los  llamados internacionales  sobre  superdescarada  impunidad.

Socios   han sido   Taylor y  Emilio, desde  mucho antes de  que  aparecieran como “panistas”  y  como   presidentes  del    comité  estatal  de  Jalisco, en los tristes  tiempos de  “María Luisa, María  Cristina  y  Gloria”.

Negocios  han  tenido  juntos   desde  hace  muchos años.  Son mucho  más  socios  que   Enrique  Alfaro  y  Lalo Rosales.  Hasta  casa  compraron  juntos en la playa.

Todo el    escándalo del saqueo  a  Jalisco por miles  de millones  de pesos  han quedado  en  que Taylor  anda ahora  con Felipe,  en la Caldera  del  Diablo, mientras   Emilio sigue con Alfaro  que  le   tiene  a su  gente bien  colocada.

¿Y con  este tipo de  “poderosos” quieren que México se ponga en pie?