Gremio traidor

Por Humberto Aguilar

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En Puerto Vallarta no hay sutilezas. Es definitivo que el gremio del Sindicato de Choferes de Taxistas en general, ese grupo sindicalista d la CTM es traidor a los principios que determinaron su creación.

Nadie puede decir que no nació del gobierno priista, lo cual se dijo en su tiempo, era fortaleza y muchos votos para el candidato que eligiera el tricolor, desde los tiempos de Rafael González Pimienta y aún desde antes los gobiernos de Jalisco otorgaron permisos en forma totalmente a quienes partían el queso sindical en este municipio.

Hoy se dividen tres sindicatos, el de los propietarios, el de los choferes y el de los trabajadores, todos debieran estar comprometidos con su voto a favor del candidato del PRI. No hay nada más falso.

Cada tres años en los tres sindicatos reciben a los candidatos tanto del PRI como de otros partidos, una forma muy democrática por parte de Rafael Yerena. Los candidatos más criticados y de mayor oposición han sido los candidatos del PRI, en forma tan descarada que en el mismo auto donde trabajan, hacen promoción a los candidatos de oposición al partido, traición tras traición a quienes les otorgaron los permisos en forma gratuita.

Se traicionan ellos mismos, anualmente los permisos se vendieron al mejor postor, se dieron a la familia del líder local, de tal suerte que actualmente hay gente que tiene veinte o más permisos que nunca fueron repartidos al trabajador, fueron vendidos sin importarles que el trabajador mereciera tener esos permisos.

Cada tres años es la misma historia, reciben a los candidatos, cuestionan más al candidato priista, esto además de condicionar el voto a que puedan circular por las calles del malecón sobre todo en ese tramo que se hizo peatonal. Todos los candidatos prometen abrir ese tramo, pero a la hora de la hora no se los concede.

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NUEVA HISTORIA

Se escribe para las elecciones del 2018 una nueva historia. Al llegar la empresa Uber se les permite agredir y bajar al pasaje de uno de estos autos de alquiler sin ser sancionados como debieran, todo esto porque se supone que en las elecciones del 2018 son voto asegurado para el candidato del PRI.

Nada más falso, aun cuando les permiten agredir a los choferes de Uber, dañarlos vehículos, vejar a los usuarios el voto no está asegurado, simplemente es la farsa de siempre, especialmente ahora que la ciudadanía ya decide por cuenta propia a quien van a darle su voto.

Esto causa problemas a la sociedad vallartense, pero sobre todo al turismo que se da cuenta que los sindicalistas de la CTM tienen vara alta para agredir a la competencia.

Quien quiera de los usuarios saber otro de los motivos por los que cometen esos atropellos, sin que les sea llamada la atención por las autoridades, tienen motivos muy claros: El costo en las tarifas del sindicato llega a ser hasta el doble de lo que paga el usuario en un Uber. Un ejemplo: para llegar de la colonia CTM a la terminal de autobuses un taxi del sindicato cobra 120 pesos, en cambio un Uber cobra solamente 70 pesos. Cincuenta pesos de diferencia es mucho dinero para un usuario que paga por el servicio, ya sea local o turista. Se puede calificar de muchas formas pero esto se lo dejamos a usted que nos hace el favor de leer estas líneas.