Juan Cuevas Bernal fue un promotor del municipio 20

Don Juan Cuevas respalda sus afirmaciones testimonios y documentos.

.

  •  Reconoce que fue su padre el que participó en la creación del municipio de Bahía de Banderas.

.

Por Eugenio Ortiz Carreño
Bahía de Banderas

.

En la memoria de don Juan Cuevas Bernal el nacimiento del municipio número 20 de Nayarit, se empalma con la creación del ejido de San José del Valle, su pueblo, su cuna, su tierra. Porque en ambos movimientos su padre Crescencio Cuevas Chávez, fue el protagonista directo.

Reconoce con humildad que en aquel tiempo los representativos, los que tenían amistad con el gobernador, eran los que se le arrimaban con confianza y nosotros detrás de ellos apoyándolos, con dinero, con presencia, porque ellos eran personas adultas que tenían relaciones con el presidente municipal o con el diputado.

Don Juan Cuevas tiene como regla no hablar de algo que no le consta, y cuando hace alguna afirmación del proceso histórico, se remite a documentos, tiene fotografías de su padre como tesorero del ejido y también como activista del movimiento en pro del municipio de Bahía de Banderas.

Marca una diferencia entre los “generales” y los soldados rasos de aquel tiempo. El los conoció a todos y ente los primeros menciona a Nereo Fierro, José Lepe y Rosendo Medrano, de San Juan de Abajo; del Valle de Banderas estuvieron Guadalupe Mejía, Jesús Ramírez, y Santiago Lorenzana; de San José del Valle, José Ponce, Gabriel Cervantes, quien luego fue su compadre, (de los hijos legales y los que tenía por fuera) y Tiburcio Peña, eran los que “hacían punta”, precisa.

“Detrás éramos muchos los que andábamos detrás de las cabezas, éramos soldados rasos y no figurábamos”, pero todos estaban inconformes porque sentíamos que las cosas andaban mal, “porque desde Compostela mandaban al Comisario, al de la policía pero a la gente de aquí nunca se le dio la oportunidad, desde allá venían los nombramientos”.

Y refiere un hecho que marca el grado al que había llegado el descontento social. “Recuerdo a un comisario que se llamaba Jesús y le decían Don Chuy, a quien le reportaron la muerte de un ejidatario de nombre Francisco Hernández, a quien mataron en un baile que hubo en El Porvenir. Los dolientes le pedían al comisariado que reportara el hecho a Compostela, y que se buscara a los asesinos, pero los deudos no recibieron una respuesta”.

El Comisario decía que sí había mandado el reporte a Compostela,  pero no se actuaba, hasta que cierto día, le tocó ver cómo venía Don Chuy en su caballo, pero atrás de él venían los familiares de Francisco con rifles disparando. Don Chuy cayó de su cabalgadura, y se metió en un “garabato” cerca de mi casa, y hasta ahí lo siguieron y lo terminaron.

.

TODO ESTABA MAL YOLVIDADO

Resume que todo estaba muy mal en los pueblos del sur de Compostela, todo estaba muy olvidado. Todas las mejoras iban para Compostela, y en los pueblos del sur no se hacía nada, no había beneficios.  Así fue hasta que llegó el momento que nos hicieran caso y fue con el entonces gobernador Celso Humberto Delgado Ramírez, que “las cosas agarraron otro rumbo”.

Fue entonces que se dio el histórico decreto 7261, del cual guarda una copia, aunque no todo estaba resuelto, porque Don Gilberto Flores Muños había decretado también que mientras él viviera “nunca iba a permitir que se dividiera a Compostela, porque don Gilberto era de ahí y no quería permitir que su municipio se dividiera”.

Don Gilberto era un hombre poderoso, había sido gobernador, luego fue Secretario de Agricultura, era una persona muy influyente. Personalmente estima Juan Cuevas que Don Gilberto fue uno de los mejores gobernadores que ha tenido Nayarit, porque hizo una intensa campaña de Construcción de Escuelas, promovió mucho la ganadería, la agricultura. Hay la versión de que a Don Gilberto lo mató su propio nieto, pero se está aclarando que fue cosa política.

Todo esto forma parte de las declaraciones que don Juan Cuevas emitió para la publicación del libro titulado “Testigos de la Historia, la fundación de Bahía de Banderas”, pero en las conversaciones que hoy sostiene reitera, y apoya don documentos históricos sus dichos.

En cuanto a su participación como activista de la división del Municipio de Compostela, para la creación del municipio número 20 de Nayarit, la minimiza todo lo que puede. Solo refiere que directamente a él le tocó buscar votos a favor y con ese propósito visitó los ejidos de Zacualpan, Las Varas y otros del municipio de Compostela, y como a él le conocían “todos nos firmaron, nunca tuvimos problemas.

Donde estuvo a punto de ocurrir un problema fue en Las Varas, donde se juntó su compadre Santillán, Otilio Díaz, Enrique Gómez, Alfonso Mendoza, y muchos más. Cuando les pidió su firma, su compadre le respondió: “mira compadrito, no tenemos nada en contra tuya ni contra nadie, el ejido de Las Varas somos amigos de ustedes, pero yo diría que se olvidaran de eso”.

Le respondió ¿por qué compadre? –“Es que mire, mientras esté el viejito don Emilio allá arriba, no los va a dejar que lo hagan. Y le respondió: “bueno compadre, no tiene caso, si se hace bueno, si pega bueno, y si no despegado estaba. Y de todos modos me firmaron”.

Esos votos de los ejidos de Compostela, eran importantes porque la petición del entonces presidente municipal era que la consulta del “Si” o el “No” se hiciera allá en Compostela también y no solo en la zona de Bahía de Banderas, que ya estaba marcada de Lo de Marcos hacia el Sur, y la parte de la sierra.

Así constata su participación en el movimiento, algo que a él le costa de manera directa. “Yo compruebo que sí anduve, aunque siempre dicen que Nereo, que José Lepe, pero en aquellos tiempos ellos eran los que figuraban, y es que esto es como la historia de la Revolución, que todos hablan de Pancho Villa, y a los soldados ni los mientan. “Pero sí servimos. Yo compruebo que si anduve…”.