Aprendiendo a ser FelicesGente PV

Las habilidades sociales en los niños

Las habilidades sociales en los niños.

.

Por Maestra Hania Sosa

.

Ya desde aproximadamente el año 322 a.C. Aristóteles afirmaba que el ser humano es un ser social por naturaleza.

Muchísimos años han pasado desde entonces. ¿Será que en la actualidad hemos empezado a creer que esta afirmación no es del todo cierta? ¿Acaso pensamos que eso quedó en la antigüedad?

Nuestro actuar pudiera dar una respuesta afirmativa a éstas preguntas.

En las escuelas y consultorios psicológicos vemos cada vez con mayor frecuencia la problemática de niños y jóvenes con problemas para relacionarse, más aislados de actividades que involucren la convivencia en vivo y en directo con sus pares.

Por increíble que parezca, resulta incluso necesario hacer la especificación que la convivencia de la que carecen es en vivo y en directo, ya que si le preguntas a algún niño que disfrute de jugar videojuegos seguramente te dirá que sí juega con otros niños de su edad (o aproximada), cuando lo que sucede en la realidad es que ese juego al que se refieren, en muchos de los casos, es un juego virtual.

La alternativa de conectarse al internet a través de una consola de videojuegos y de esa manera poder jugar a distancia con conocidos o desconocidos, genera en ellos la sensación de tener un grupo de amistades; cuando lo real es que todo esto se queda justamente ahí, en lo virtual.

Los niños hoy tienen menos oportunidad de convivir con hermanos o con vecinos que les permitan participar de circunstancias en donde puedan experimentar sensaciones como la frustración, desesperación, impotencia, etcétera, y que a su vez les generen oportunidades de desarrollar empatía, tolerancia, respeto.

Pequeños y jóvenes terminan aislados, sumergidos en aparatos, en libros o en actividades a nivel individual que les debilitan en cuanto a sus habilidades sociales. Como consecuencia empiezan a desarrollar conductas antisociales (hostilidad, agresividad y maltrato hacia otros) generándose un círculo vicioso que les refuerza la falsa creencia de que es mejor estar a solas o, por otro lado, ocasionándoles un gran pesar por sentirse solos.

Como bien decía Aristóteles, somos seres sociales por naturaleza y ni todos los años que han transcurrido desde su época han modificado ésta característica que tenemos en esencia. Cualquiera que diga y afirme lo contrario es, desde mi punto de vista, debido a que en algún punto de su vida aprendió que estar aislado era “más sencillo”, quizás menos doloroso que aprender a convivir.

Nuestros niños y adolescentes requieren crecer aprendiendo la manera de interactuar socialmente, necesitan saber tener relaciones sociales y poseer la capacidad de participar de experiencias grupales.

Como papás es indispensable que no se minimice la importancia que esto tiene. Es sumamente necesario que se priorice darle a los hijos la posibilidad de adquirir éstas habilidades, ya sea a través de la convivencia natural o de los ambientes creados especialmente para ello; pero es responsabilidad del adulto ayudarle, sacar al menor de su zona de confort e incluso empujarle cuando sea el caso.

Al principio, si estos músculos no están fuertes seguro les costará trabajo; pero en la medida que se practique va a ir siendo mucho más sencillo y disfrutable. Haciendo esto les estaremos dotando de herramientas para la vida que les serán de mucha más utilidad que otras cosas en las que a veces nos empeñamos que aprendan.

.

Autor:

Mtra. Hania B. Sosa Contreras
FB Centro de Psicología
Whatsapp 3221207644