No perderlas de vista

Elisa Ramírez.

Por Humberto Aguilar

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Definitivamente a la mujer no la debemos perder de vista. Los hombres, los empresarios, los políticos sean hombres o sean mujeres deben tener presente en el centro de su mente que a la mujer no se le debe perder de vista.

Una brevísima historia les cuento de un feliz matrimonio en donde por cuestiones del destino el hombre se fue de la casa y no regresó más, la mujer en lugar de tronarse los dedos sin perder su condición social afrontó el problema. Se puso a trabajar, trabajar y trabajar para sostener a su familia.

De cierto es que económicamente cambio su estilo de vida, sus bienes que no eran muchos ni abundantes se fueron bajo aquel certero refrán de que: los bienes son para remediar los males. Fueron años muy difíciles sumamente difíciles porque los hijos habían de continuar en la escuela, seguir adelante incluso por ellos mismos para resolver esa situación económica que no era lo mejor del mundo.

Esa mujer jamás perdió el optimismo, sus relaciones sociales las mantuvo a flote, lo mismo que su decisión de mantenerse activa en la política, ella fue siempre activa promotora del Partido Acción Nacional, que como se sabe durante nueve años gobernó en Puerto Vallarta. En las malas y en las peores no perdió los colores partidistas. Lo lamentable es que en este caso, el PAN perdió a esta mujer que con su gran corazón y su activismo partidario encontró un lugar en Movimiento Ciudadano en el que destaca en forma singular.

Esta mujer es hoy triunfadora en la medida que ella misma ha luchado para sostener a sus hijos. En los tres primeros años hizo frente a diferentes actividades, actualmente es regidora en el equipo del ingeniero Arturo Dávalos y su futuro en la política tiene buenas perspectivas por méritos propios, por su esfuerzo de salir adelante y por ese gran corazón que tiene para cumplir con su deber.

Este breve comentario es de la experiencia y los años que tengo de conocer a esta mujer que conserva juventud y un entusiasmo tan grande que incluso puede dar y prestar a sus amigas, a sus compañeras de trabajo, al mismo ingeniero Dávalos Peña, en fin que para mí es todo un ejemplo digno de reconocimiento general sobre todo en este mes que es dedicado a la mujer. Es el mes rosa se dice, pero no es solamente para invitar a la mujer a cuidar su estado físico-medico como se sabe nacional e internacionalmente.

Finalmente les digo que esta mujer ejemplar se llama Elisa Ramírez, a quien le enviamos nuestras felicitaciones y un cariñoso saludo a ella y a sus hijos.