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Huracán “Patricia”

Las calles y avenidas de Puerto Vallarta eran las de un “pueblo fantasma”, previo al huracán “Patricia”.

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  • Puerto Vallarta fue una “ciudad fantasma” durante varias horas; el meteoro tocó tierra con categoría 5 en las costas de Jalisco, pero sus efectos se sintieron poco en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas.

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Por Eduardo García Gómez
Puerto Vallarta

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Hoy se cumplen dos años del tremendo susto que se llevaron miles de habitantes de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, así como cientos de turistas nacionales y extranjeros que estuvieron en la región en esa angustiante fecha en que se formó el huracán “Patricia” en el Pacífico mexicano y amenazó a la bahía de Banderas.

Desde antes de las dos de la tarde de ese viernes 23 de octubre de 2015 la ciudad ya era un “desierto” en sus calles y avenidas, era una auténtica “ciudad fantasma” no solo por el llamado que hicieron las autoridades estatales de no salir y permanecer en refugios temporales y en los hogares, sino por el temor que provocó en la comunidad de la región la información difundida sobre el huracán, que era hasta entonces el “más grande de todo el mundo”, superando a “Katrina” y compañía por el tamaño, fuerza, vientos y rachas que, según los especialistas, hacían a Patricia un meteoro altamente destructivo, el más grande en la historia del mundo.

La mayoría de los negocios como los supermercados, las tiendas de conveniencias y las tiendas tradicionales de plano no dieron servicio y permanecieron cerradas ante la incredulidad de cientos de habitantes locales que no alcanzaron a hacer sus compras de pánico.

La información fluyó desde temprano, pues el puerto estaba cerrado a la navegación desde un día antes, el aeropuerto dejó de operar pasadas las 12 del mediodía de ese viernes, mientras que el transporte público era prácticamente nulo.

El gobernador, Aristóteles Sandoval Díaz, y el alcalde, Arturo Dávalos Peña, hicieron recorridos –cada quien por su lado- para calmara a los habitantes de Puerto Vallarta y conminarlos resguardarse en los refugio temporales, si era necesario y si no los invitaban a permanecer en sus hogares si éstos eran seguros.

Los pronósticos de seguridad y prevención se hicieron buenos, pues no hubo comercios abiertos y las gasolineras dejaron de operar y vender combustible, pues el aviso de alerta era de experimentar fuertes lluvias y vientos que pusieron nerviosas a muchas personas, hubo incluso algunas que lloraron ante la posibilidad de enfrentar una inundación seria en su colonia.

CIENTOS DE EVACUADOS

Por la tarde de ese viernes 23 de octubre 2015, cuando aún existía la incertidumbre por el impacto y los efectos de Patricia en la bahía de Banderas, el gobierno municipal informó que el Centro de Operaciones Especiales (COE) registró hasta las 14:00 horas una afluencia de cuatro mil 500 personas que habían sido recibidas en los 18 albergues habilitados en el municipio de Puerto Vallarta por la contingencia del huracán Patricia.

El mayor grupo se encontraba en las instalaciones del Instituto Tecnológico Superior (Tec), con un mil 225 personas, en tanto que el CECYTEJ recibió 657, en la escuela Niños Héroes había 180 personas procedentes de los poblados Yelapa y El Tuito y la Escuela Secundaria # 132 se albergó a 370 personas, predominando en algunos casos turistas que se encontraban hospedados en hoteles de la franja turística.

El salón de la CTM, en la colonia Los Sauces, a su vez contaba con 580 refugiados, entre otros y se espera un último corte en las siguientes dos horas, que al final no llegó.

En aquellas horas aciagas los cuerpos de seguridad y rescate se encontraban realizando recorridos en zonas donde se encontraban habitantes que se mostraban renuentes a desalojar, a pesar de estar asentados en zonas de alto riesgo, especialmente quienes viven en laderas y junto a ríos y arroyos.

Al final, Patricia tocó tierra en la costa de Jalisco con categoría 5 y se enfiló rumbo a la sierra con su cargamento de agua y vientos, dejando en Puerto Vallarta una pertinaz lluvia que duró varias horas durante la tarde y noche, además de una estela de preocupación, incertidumbre y miedo que mantuvo a prácticamente todos los habitantes de esta ciudad en vilo durante varias horas que, hay que decirlo, fueron de verdadera angustia y pesadumbre aunque, por fortuna, no pasó del tremendo susto.

Aquel 23 de octubre fue el día que Puerto Vallarta vivió uno de los momentos más intensos, inciertos y desesperantes de su historia que cumple en 2018 100 años de vida.

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