Sacar adelante a nuestro país es tarea de todos

Importa más lo que pienses de ti mismo que lo que los demás opinen de ti  – Lucio Anneo Séneca.

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Por  Mtro. Luís Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
luis.zuniga@univa.mx

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La unidad hacía un mismo propósito como eje rector de nuestras acciones debe marcar nuestro horizonte como país evitando  todo aquello que dañe las estructuras socioeconómicas, educativas y culturales; la corrupción cuesta a la nación 200 mil millones de pesos por año, habrá que abatirla por el bien del país.

De cara a las elecciones del 2018, debemos visualizar nuestras opciones para construir una nación que se fortalezca en todas sus esferas y permita la definición de un plan con una visión y sustento que trascienda más allá de un sexenio, impulsando mayor crecimiento que el registrado en los últimos 15 años de apenas un mínimo cercano al 1.5 per cápita. Situándose la línea de pobreza por ingresos, según cifras oficiales, del orden de los 57.7 millones de pobres, la canasta básica inaccesible, por los cielos más de la mitad de los productos que la componen, entre otros problemas que enfrenta nuestra nación.

Aspiramos a un país sin  violencia, lograr la paz y fortalecer la seguridad social en todos los sentidos, es el clamor.

Debemos partir de las fortalezas que tenemos como nación en todos sus recursos naturales, su historia, su cultura, pero sobre todo, de su talento humano e impulsar actividades como la de industria sin chimeneas, el turismo; recordando que México está en un honroso octavo lugar en recepción de turistas con respecto a las naciones del mundo; en sus últimos cinco años ha crecido la industria el 50 por ciento, de 23 millones en 2012 a 35 millones en 2016, se espera llegar a 50 millones de visitantes en el corto plazo.

El progreso social no puede ser interrumpido por actos de corrupción, simulación o abierto robo a las arcas públicas. El crecimiento de la actividad turística debe marcarse como prioridad ya que  uno de cada seis empleos lo genera el turismo.

Conocer de los aspirantes a la candidatura de la presidencia de la República, propuestas visionarias y sustentadas, es algo de lo que los ciudadanos necesitamos oír; respuestas de cómo se saldrá de este laberinto creado por problemas que han ido creciendo; nada nos va a sacar de la zozobra si no es la definición de soluciones a corto y largo plazos. La costumbre arraigada es ver cómo otros hacen lo que nos corresponde, dejamos el destino del país en sujetos irresponsables que al final solamente se retiran de la escena política enriquecidos con el dinero del erario; la participación de las personas conscientes es un aliciente formidable en todo momento, las organizaciones civiles son una de tantas alternativas de vigilancia.

Demandamos aclarar asuntos ensombrecidos por mensajes encontrados, aunque la sociedad ve con preocupación un mínimo avance en el respeto a la ley. Los hechos violentos los hemos tolerado y justificado de alguna forma, es hora de reflexionar y pedir cuentas con responsabilidad y con base al dialogo, sin volver azarosa la realidad ya de por si complicada.

Abatir la creciente corrupción y simulación, administrar y orientar de mejor manera el gasto público en aquellos programas que son prioridad para nuestro País, como es el caso de la salud, educación m, seguridad, etc., son aspectos esenciales  sin duda para la reconstrucción de un nación ahora en terrenos frágiles los cuales se habrán de solidificar con la participación colectiva conscientes  de que sacar adelante a nuestro país es tarea de todos.

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(*) Director de la UNIVA-PV.