El Lago de Tos-Cano

Como médico del cine
amanecí el veintitrés:
con una copa en la mano,
de un oloroso escocés,
que dizque es muy efectivo
para aliviar el estrés.

Entre mi realismo etílico
y el surrealismo político;
entre una oscura del sur
y una rubia del pacífico
trato de tomar consciencia
y de ser más autocrítico.

Pienso que no debería
hacerla tanto de tos
y de estar solo buscando
prietitos en el arroz,
y al pitorreo de la grilla
le debo decir adiós.

Pienso que debo apoyar
en todo al ejecutivo
que para el sospechosismo
nunca nos dará motivo,
y que la tremenda corte
no da fallos selectivos.

Y descubro diputados
espartanos, nada chuecos,
que no tienen privilegios
ni son comparsas culecos;
que no le entran a los moches,
mas resulta que son ¡suecos!

-¿Es cierto que algunos galenos, en su día,
recuerdan el juramento de Hipócrates
y otros el de hipócritas, apá?
-Como quiera que sea felicitamos
a los galenos en su día

Independientes…
Presupuesto de egresos…
Desocupación y creación de empleos…