¿Ya les toca?

Gustavo de Hoyos.

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Por Humberto Aguilar

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Nació la República Mexicana en 1917 con la creación de la constitución política impulsada por Venustiano Carranza, las fuerzas revolucionarias que ganaron la contienda incluyéndose a los dorados de Chihuahua y a personajes zapatistas a quienes se les recuerda por su inteligencia.

En 1934 con la elección de Lázaro Cárdenas terminó el caudillismo de Plutarco Elías Calles quien quitaba y ponía presidentes a su buen o mal juicio.

Desde esa época de Lázaro Cárdenas las candidaturas a la presidencia de México se decidieron por el presidencialismo con un vocero que hizo época, el líder de los trabajadores de la CTM, Fidel Velázquez que anunciaba a los medios quien sería el siguiente candidato a la presidencia por parte del Partido Revolucionario Institucional.

LAS COSAS HAN CAMBIADO

Desde aquellos lejanos tiempos de 1917 se crearon los cimientos de la democracia mexicana, o la democracia a la mexicana criticada pero reconocida como la mejor forma para gobernar al país sin regresar a la época de las revoluciones y guerras de todos los años anteriores que están marcados en la historia, evolución que llegó hasta el tiempo de Porfirio Díaz.

Todo lo anterior es una referencia al momento actual en el que se demanda romper con la corrupción imperante desde hace tantos años.

Hoy empresarios de alto nivel como Claudio X. González Laporte da a conocer que le mejor candidato por el PRI debe ser  el secretario de hacienda José Antonio Meade. La voz empresarial de México reclama sus derechos al margen de los dimes y diretes de los partidos políticos que no hablan de democracia si no de echar al PRI de Los Pinos, como si eso fuera suficiente para cambiar o para mejorar la democracia en nuestro país.

Como respaldo a esa demanda de Claudio X. González la voz destacada de Juan Pablo Castañón, presidente del CCE, Gustavo de Hoyos, de Coparmex, sin duda con el visto bueno y el apoyo económico de Carlos Slim uno de los hombres más ricos del mundo.

Quiero decir, pues, que el poder económico se declara abiertamente con derechos para elegir a un candidato a la presidencia de México, curiosamente sin duda, por el Partido Revolucionario Institucional sin importar lo que hagan o digan Ricardo Anaya, la señora Barrales, Manuel Bartlett y esa figura que parece ser el favorito de todos, Andrés Manuel López Obrador.

Me parece muy importante que sean elevados actores de la iniciativa privada, los hombres del dinero quienes sean los que tomen la palabra para sugerir al hombre que puede ser el candidato del PRI para las elecciones del 2018. Evoluciona así la democracia con el mismo instinto de acabar con la corrupción, sin dejar de pensar que como dijo José López Portillo “La corrupción somos todos”.