¿Y Uber?

Roberto López Lara.

Por Gregorio González Cabral

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Antes  era   el   amparo lo que  permitía darle largas   al   asunto definitivo  de la existencia   y  entrada  de las  plataformas,  en  lugar   de los  monopolios e  influencias.

Ahora que  hasta los  sacristanes  de la Ciudad de  México   se  meten  contra las  “reformas  estructurales”,  por  supuesto  que el  gobierno  federal  no  quiere   bronca internacional  alguna que haga dudar   a los  inversionistas, respecto  a la  auténtica   voluntad  de  cambio  y  golpe  frontal  al  populismo.

Entonces, ahí  cada quien  en  cualquier  ciudad   de  nuestro  país,  sabrá  cómo  le  hace para   que  en la práctica convivan  los  taxistas políticos con  los taxistas digitales.

A  los  del “Uber” se los irá  llevando  en los  tribunales, hasta  que se   derrote  la resistencia  al  cambio.  A los privilegiados taxistas políticos  que no   dan por  empezado el siglo 21, se  les aplaca con la indicación   de que los cambios  “vienen  de  arriba” y  que  la  cola que les pisen  existe   desde los tiempos  en  que les  dieron las    concesiones,  pudiéndose  seguir  cuanta tranza vino después, como  para  sacarlos de  donde pueden  seguir  si  se portan bien.

A lo ranchero, ese  es nuestro  choque  hacia  la modernidad.   Quien  se  sienta muy muy, visite  a Elba  Esther   para   que le  platique lo  que  se   siente  seguir  siendo influyente,  rica, pero  ya  sin el poder  que otorgaban Felipe ¿y  Margarita?   Si  después   de eso, no  entienden,  algo  harán para  recordarles a  “La Quina” y entonces sólo  les queda  maldecir  el neoliberalismo y  asustar con el   retorno   de  “La  Momia”, “El Peje”  y  los  sepultados  políticos saliendo  de sus  tumbas.

En Jalisco  se  había dicho  que  lo  de “Uber” se  arreglaría cuando  el  amparo que los digitales  tienen conseguido.   Así  pasaron dos,  tres, cuatro, cinco,  seis,  siete  y ocho  semanas, sin  que “la justicia  oportuna y  expedita”  que  caracteriza nuestro  sistema  judicial  diera señales de  tener  línea para   resolver el caso.

Entonces  se habló de que “Uber” no  quería exhibirnos   ante  el mundo y  se  iría por la  buena, siempre  y cuando  no  le jugaran  al  descontón.

“Uber” ya  se desistió  del  amparo.  A cambio  le  ampliaron  plazo para  registrarse  con Servando  y  le  van  a  modificar  trámites y  reglamento.

Ya estuvo para  la Zona  Metropolitana  de Guadalajara.

Pero el Secretario Roberto López Lara,  se empeñó  en aclarar que  eso  signifique  acuerdo  con “Uber” para  que “pueda operar  en  Puerto Vallarta”.

Inocente  pregunta de la  Calaca  Calabacera: “¿Pues  qué no  me vine en “Uber” a  la fiesta de los vivos”?