Consolidar el turismo a partir de condiciones de seguridad

Por Mtro. Luis I. Zúñiga Bobadilla (*)
luis.zuniga@univa.mx

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En un entorno globalizado en el que las variables que afectan a un país o región influyen rápidamente en otros, es necesario mantener la lupa sobre aspectos negativos que perjudican a los menos favorecidos.

Lo podemos ver en los aspectos de inversiones, en desarrollo tecnológico, en la cultura y muchos otros ámbitos. Es indiscutible la incidencia de ciertas variables sobre el turismo. Hemos enfrentado efectos en nuestro país con relación a las variaciones del tipo de cambio, que en lo particular para el turismo, se torna en un aspecto positivo por lo que ve a la mayor capacidad que tienen los extranjeros para viajar a nuestro país.

Sin embargo, el propósito de este análisis va orientado hacia los efectos posibles por la inseguridad hacia el turismo, identificada como un problema de carácter mundial que desestabiliza la fortaleza del Estado de Derecho y el entorno de seguridad en los países con mayor afluencia de turistas.

El terrorismo invade varios países y evita su progreso permanente, mientras en otras naciones los delitos del crimen organizado irrumpen en la tranquilidad social; el tráfico ilegal de sustancias, armas y personas vulneran la paz en general, a tal magnitud que la Organización Mundial del Turismo (OMT) ha integrado en su agenda como una de sus prioridades el tema de seguridad e invita a los líderes políticos a trabajar de forma conjunta para contrarrestar los efectos cada vez más riesgosos y negativos de estos males.

Nuestro país no escapa a los embates de la inseguridad y se mantiene como una de los principales retos y temas de la agenda tanto nacional como de los estados y municipios, prueba de ello es el resultado que reporta para 2016 la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que reporta que el 59.1 por ciento de la población a partir de los 18 años a nivel nacional, considera la inseguridad y delincuencia como el problema más importante que aqueja hoy en día a su entidad federativa.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública a nivel nacional, informó que los casos de homicidio doloso registrados a junio de 2017 se encuentran en el orden de los 12 mil 155. Delitos como el secuestro y extorsión que en 2013 registraron su incidencia delictiva más alta, a la fecha siguen vigentes.

El Foro Económico Mundial, posiciona a nuestro país en el lugar 22 del ranking global, sin embargo, en materia de Seguridad y protección ubica a México en el sitio 115 de las 136 economías evaluadas.

El experto Luis Grünewald ha manifestado: “es la protección de la vida, de la salud, de la integridad física, psicológica y económica de los visitantes, prestadores de servicios y miembros de las comunidades receptoras”.

Por ello es sumamente importante la participación activa de los tres niveles de gobierno en México para primer acciones que reduzcan la incidencia delictiva y eviten un incremento en los casos de violencia, lo cual solo debilitaría la promoción de las zonas turísticas.

México ha enfrentado y superado diversas dificultades como condiciones económicas adversas, desastres naturales y riesgos sanitarios, por ello existe la confianza de salir adelante y dar la certeza de seguridad a nuestros turistas y ello evite frenar una política turística que a todas luces a resultado exitosa para nuestro país.

Por ello se espera que las recientes reformas en materia de justicia penal, laboral, de seguridad, transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción contribuyan a fortalecer el Estado de Derecho y mejorar la percepción ciudadana, premisa fundamental para la atracción de inversiones, especialmente en sectores importantes para el desarrollo económico y así consolidar el turismo a partir de condiciones de seguridad.

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(*) Director de la Univa-PV.