¿Cuál chistera?

Por Humberto Aguilar

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Sinopsis: Subir a la montaña no fue fácil. En el pueblo la desesperación de la mamá de Mauricio sacude a todos que buscan organizar la búsqueda…

Mauricio agregó: ¿esa de donde sacas cosas útiles? Nuestro amigo sonrió, esperaba esa pregunta que no tardó en responder: esto, no es chistera ni arte de magia, lo conseguí del novio de mi hermana, uno de los gringos auxiliares de la Maestra Rosa, chofer de uno de esos vehículos grandes y negros en los que llegaron la última vez.

Durmió en el cuarto de ella, se quedó hasta el amanecer. Tuve tiempo de revisar su auto, en la cajuela encontré una maleta grande, sin desempacar, nuevecita. Sin pedirla, me la apropie para saber, días después su contenido.

Cuando se enteró, el novio de mi hermana, posiblemente ya estaba en el otro país. Concluyó.

Luego mostró su pantalón corto, la camisa, chaleco y chaqueta, todo del mismo color, con múltiples bolsas, todas con elementos para subir a la montaña. “Seguramente son las mismas que utilizan Doc Savage y sus compañeros científicos”. Yo voy a ser uno de esos científicos, aseguró.

Emocionado, León hace un paréntesis en sus historias, luego afirma, yo quiero ser como ellos, científico investigador de los mayas. Adoraban solo a un animal, el jaguar, en combates contra otras tribus se cubrían la cara con la cabeza de un jaguar, peleaban como fieras para dominar la región. El jaguar es un dios para los mayas, así lo dicen esos descubrimientos de los científicos que dirige Doc Savage,

Entusiasmados con esas historias, León quedó como líder de nuestra aventura, no dudamos de sus conocimientos y de su habilidad, avivamos el fuego con más leña y nos tiramos en el pasto a dormir.

Unas horas más tarde, nos despertaron voces y disparos de armas largas. León ordenó: Que nadie se mueva, hay que evitar una bala perdida, los disparos se estrellaban algunos en las rocas grandes de la montaña. “Parece que quieren matarnos”, dijo casi en secreto. El miedo nos paralizó a todos.

Fue lo que menos esperábamos que ocurriera, nos aterró a todos la posibilidad de morir en el monte, lejos de nuestra casa, lejos de nuestro pueblo y a mí me pareció muy lejos del mar y de mis amigos los delfines. (Continuará).