Retinopatía diabética, 1ª causa de ceguera

Acudir con el especialista, una obligación.

.

Por Martha Ramírez Ruiz
Puerto Vallarta

.

La retinopatía diabética es una de las complicaciones más frecuentes que sufren los pacientes con diabetes y la primer causa de ceguera, explicó el oftalmólogo retinólogo Agustín Vargas Girard, al advertir que el riesgo de que aparezca aumenta en las personas que más años llevan viviendo con su enfermedad, por lo que es fundamental la revisión periódica por parte de un especialista.

En el marco del Día Mundial de la Diabetes -instituido por iniciativa de la Federación Internacional de la Diabetes y la OMS se conmemora cada 14 de noviembre- Vargas Girard habló de la importancia de prevenir y atenderse a tiempo de este padecimiento que es  el daño progresivo que afecta a los vasos sanguíneos de la retina (la parte del ojo sensible a la luz) y que puede llegar a causar la ceguera.

Junto con su colega, Héctor Rodríguez Orozco,  expusieron que la gravedad de la retinopatía aumenta en los pacientes que más años llevan viviendo con diabetes, llegando a afectar a un 10% a los que tienen 3 años con diabetes, porcentaje que aumenta hasta un 80% a los que diabéticos con más de 15 años de ser detectados con elevados niveles de glucosa.

Los especialistas recomiendan a los diabéticos que acudan a revisión con el oftalmólogo al menos una vez al año, más porque hay personas que cuando se les detecta la diabetes pueden tener ya años padeciéndola y con ello aumentar el riesgo de complicaciones.

Se calcula que el 80% de las personas que han vivido con diabetes durante al menos 15 años tiene algún tipo de daño o lesión en los vasos sanguíneos de la retina, y de no atenderse pueden llegar a perder la visión.

Hay pacientes que no experimentan ninguna alteración en la vista que les alerte, incluso al principio lo único que notan son pequeñas manchas de sangre como flotando, lo que requiere que acuda inmediatamente al oftalmólogo antes de que se produzca una hemorragia grave.

El control de la diabetes y de la presión sanguínea son parte del tratamiento de la retinopatía y permiten mejorar el pronóstico del paciente, así como se puede retrasar el inicio y detener la progresión de la enfermedad, pero de ninguna manera contrarrestar el daño que ya se ha producido.

Sobre la técnica de fotocoagulación –con láser- subrayaron no es para mejorar la visión cuando ya hay daño en la retina, sino para detener el progresión de la retinopatía y reducir los riesgos de la ceguera.