Seguridad y transparencia

Enrique Peña Nieto.

Por María José Zorrilla

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Para muchos el gobierno de Peña Nieto no sólo ha sido desastroso y “de retroceso en materia de prevención del crimen y procuración de justicia” según Juan Pardinas.  De seguir la trayectoria, el 2017 será el año más violento que va del siglo.  Verdaderamente una triste cifra y sobre todo preocupante.  Lugares como Guanajuato empiezan a sumarse a la oleada de violencia y Cancún y Cabo San Lucas han recibido ya una preocupante cantidad de cancelaciones de sus reservas para la temporada que apenas empieza.  Puerto Vallarta ha tenido un buen calificativo en esta materia, e incluso en un video que ahora circula alegremente por las redes sociales, está considerada la número 18 entre las 20 ciudades favoritas para vivir a nivel mundial, por encima de Venecia por ejemplo, según los lectores de la reconocida revista turística Condé Nast.

Este privilegio no nos ofrece un escudo de garantía, porque aunque los números alegres de seguridad son unos, la realidad en materia del delito del orden común, robo armado, allanamiento de morada y asalto a transeúntes no es para celebrar.

En México, nos decía en forma burlona Sergio Aguayo cuando ofreció una conferencia hace algunas semanas en la ciudad, conviene más ser delincuente que ciudadano ejemplar. El índice de denuncias, las cifras de los procesados versus los delitos y homicidios cometidos, es verdaderamente baja.  Así que hay más probabilidades de ser sujeto de un asalto a que el asaltante sea enjuiciado y procesado.

Ante esta plaga de sangre y temor que nos ha azotado desde hace más de quince años,  los ciudadanos hartos de tanta impunidad, participaron en una masiva manifestación de protesta todos de blanco, que se llevó a cabo aquel célebre domingo de 2004 promovida por María Elena Morera y a la que López Obrador calificó como marcha de “pirrurris”.  De la ONG  México Unido contra la Delincuencia, el Secuestro y Delitos de Alto impacto fundada por esta odontóloga ahora transformada en activista, le han seguido muchas otras, donde la sociedad se ha integrado para exigir justicia por instituciones y policías más confiables.  Más recientemente en el 2010, según lo informa Wikipedia, la Dra. Morera fundo Causa Común A.C., para generar comunidades de exigencia y rendición con la participación de la fuerzas de seguridad pública.  Pocas personas, dice Pardinas, se han empeñado tanto en México por profesionalizar los cuerpos policiales.

Jalisco cuenta con algunas instituciones dedicadas también a realizar este tipo de actividades tales como el colectivo Ciudadanos por Municipios Transparentes (CIMTRA) integrado por universidades, cámaras empresariales, ciudadanos organizados, y asociaciones civiles, con el objeto de evaluar y fomentar la transparencia en gobiernos y congresos locales.   En 2016 el municipio más transparente de Jalisco fue Tlajomulco de Zúñiga; Puerto Vallarta no figura entre los 10 primeros del estado.  Afortunadamente instancias como COPARMEX, el Consejo para la Seguridad Transparencia y Buen Gobierno, el CUC y ARKOS, trabajan unidos para sumarse a estos esfuerzos de fomentar mejores prácticas de gobierno.

La próxima semana nuestra ciudad será sede de un importante seminario dentro del XII Foro Nacional CIMTRA con el tema Anticorrupción y Gobierno abierto.  La rueda de prensa para dar a conocer los detalles sobre este seminario de la Sociedad Civil en el Contexto Nacional, se realizará el jueves 23 de noviembre a las 10 am en los salones de COPARMEX.  Habrá que estar pendientes de lo que vienen a comunicarnos expertos en el tema que hoy por hoy se ha convertido en la mayor preocupación del país.  Cómo enfrentar este monstruo que nos carcome las entrañas, nos ha corrompido nuestras estructuras políticas y ha transformado la esencia de nuestros valores, nuestra familia y nuestra identidad.