La defensa de los derechos humanos, un camino hacia la paz

Sin justicia y sin respeto por los derechos humanos no puede haber paz  – Irene Khan.

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Por Mtro. Luís Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
luis.zuniga@univa.mx

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Reconocer los triunfos de nuestros semejantes es un acto honorable, esto lo demostró el Consejo de Directores de Univa plantel Vallarta al otorgar un reconocimiento al Señor Eduardo Legorreta Chauvet, quien preside ese grupo de empresarios dedicados al desarrollo de Puerto Vallarta y a la educación de los jóvenes.

En ese evento realizado en la Univa local, se contó con la distinguida presencia del actual presidente de la Comisión de Derechos Humanos en Jalisco, el doctor Alfonso Hernández Barrón quien dictó la conferencia “La defensa de los derechos humanos un camino hacia la paz”, durante la cual enfatizó la importancia del reconocimiento de los derechos estipulados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, éstos ante todo debemos conocer para aplicarlos los ciudadanos a fin de exigir su debido cumplimiento.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos Adoptada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) el 10 de diciembre de 1948, surge como un reconocimiento universal a los principios que deben regir la convivencia de los seres humanos en el mundo.

Partiendo de la consideración de que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, que las personas liberadas del temor y de la miseria, deben disfrutar de la libertad de expresión y de creencias, puesto que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad.

En este sentido se establece que es esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea impuesto al recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión que ha dado pie a múltiples formas de atentar contra los derechos de cualquier persona.

En el espíritu del documento se busca promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones, partiendo de la base que los pueblos adheridos a las Naciones Unidas, han apostado, como lo dice el preámbulo de la Declaración de los Derechos Humanos “su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres; y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad”.

La Declaración de los Derechos Humanos parte de la base de que los Estados Miembros de las Naciones Unidas (ONU) se han comprometido a asegurar el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, por lo que partiendo de una definición común de estos derechos y libertades se garantice el pleno cumplimiento de dicho compromiso.

Además, convoca a las naciones a esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella; promuevan mediante la enseñanza y la educación, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

El precepto normativo en sus dos primeros artículos menciona lo siguiente:

Artículo 1- Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2- Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Lo anterior nos invita a profundizar y a conocer más sobre el tema en el caso de los ciudadanos y por parte de las autoridades, establecer las medidas que aseguren el cumplimiento de derechos que son fundamentales para tener una convivencia en plena entre los seres humanos, por eso es la defensa de los derechos humanos un camino hacia la paz.

(*) Director de la Univa-PV.