Que Zamora diga sí

Arturo Zamora.

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Hasta el gobernador  Aristóteles  entró a presionar públicamente al senador con licencia Arturo Zamora, para que acepte la candidatura a gobernador por el PRI, para Jalisco.

¿Quiere decir que lo de Alfaro no funcionó? Exactamente eso quiere decir.

Desde su oficina en la presidencia municipal de Guadalajara, Alfaro ha fallado, con frivolidad y prepotencia, chocando con propios y extraños en una gama de temas que asombra.

Su arrogancia le ciega. Salió del PRI, chocó con los del PRD que le llevaron al poder en Tlajomulco, sacó chispas con los del “Movimiento Ciudadano”, que ahora le parecen poca cosa, quien así dice no pertenecer a partido alguno, cuando hasta de las voracidades de los panistas se ha beneficiado.

Todavía en las votaciones pasadas del centro alimentaban el mito de su “enorme capacidad”. Hoy las críticas a su actuar son de cada día y con diferentes orígenes.

Nada contentos tiene a los ricos por conflictivo y buscapleitos. La burocracia de los 3 poderes le aborrece por haberlos mandado a “linchar”, empezando por ministro desprestigiado.

Al bajar las muestras de “apoyo incondicional del centro” bajan a las carreras quienes se decían sus súbditos incondicionales.

Tampoco se van a tirar a un pozo porque Alfaro se los ordene.

Y mientras Alfaro baja, el apoyo de los políticos del centro aumenta hacia Arturo Zamora quien con conocimiento del derecho ha llegado a los grandes asuntos nacionales y en política a cabeza de la CNOP en todo nuestro país, de persona preparada, educada de palabra, como es Arturo Zamora está deseosa la política mexicana, Jalisco necesita tener a alguien conocido y respetado en el concierto nacional.

Si Zamora dice si Jalisco puede tener al gobernante ideal.