Quién y Qué: Arturo Zamora Jiménez declinó ser el candidato del PRI a la gubernatura de Jalisco

Arturo Zamora Jiménez…dijo no al desgaste y sí al futurismo.

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QUE tal y como VALLARTA OPINA lo adelantó a través de esta leída e influyente columna, el senador con licencia Arturo Zamora Jiménez, actual dirigente nacional de la CNOP, declinó ser el candidato del PRI a la gubernatura de Jalisco y apoyó la precandidatura del joven político Miguel Castro, quien será el candidato de unidad de este partido.

La realidad es que Arturo Zamora vislumbra un mejor futuro a corto mediano y hasta a largo plazo si continúa en las grandes ligas de la política priista, allá en la capital del país, en donde ha consolidado su carrera política y no venir a desgastarse a Jalisco en una campaña que no asegura nada debido al enorme sentimiento anti-priista que existe en Jalisco y que el voto duro del PRI ha venido a menos además de que los propios priistas se han encargado con malos gobiernos de hacer que su voto duro no tenga el mismo vigor de hace algunos años.

Miguel Castro, ex alcalde de Tlaquepaque y ex secretario de Desarrollo Social en el actual gobierno estatal, no es un mal candidato. Tiene buena imagen, está bien posicionado pero será el candidato de un partido desprestigiado a más no poder, débil, sin liderazgos y por lo tanto, sin poder para competir en un escenario totalmente adverso.

Aun así, en estas circunstancias, van a poner todo lo que tengan a su alcance para competir con el Partido Movimiento Ciudadano cuyo candidato, Enrique Alfaro Ramírez, va muy arriba en las encuestas no obstante no haber podido hacer un buen gobierno como alcalde de Guadalajara en donde la inseguridad rebasó a su administración y no pudo, con claridad, demostrar que puede ser un buen gobernante.

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MIENTRAS TANTO EN PUERTO VALLARTA…

Por el lado del PRI, mañana tendrán que registrar a su candidato de unidad para la presidencia municipal de Puerto Vallarta en donde todo parece indicar que César Abarca, el actual director del Seapal, si finalmente quiere, será el abanderado priista debido a que es el mejor posicionado en las colonias populares por la exposición que ha tenido derivada del ejercicio de su cargo.

Sin embargo, todavía anoche, en las oficinas del PRI Jalisco se movían los promotores de Roberto González (un muy buen cuadro) y de Eliseo Aréchiga que sólo se aparece cada tres años y ahora con padrinos políticos que hundieron al PRI y que son responsables en gran parte de las dos derrotas sufridas por su partido.

Dicen los priistas que saben de política, que sólo en unidad, el PRI podría tener probabilidades de ganar la elección del año próximo. César Abarca es un buen candidato pero deberá de contar con todos los apoyos políticos y económicos para estar en condiciones de hacer una campaña interesante, convincente, que pueda contrarrestar el anti priismo galopante que recorre el país, el estado y el municipio.

Por otra parte, en el lado de enfrente, en las filas del Movimiento Ciudadano, todo es “grilla”, cobro de facturas, golpes bajos, descontones y una amenaza relativamente seria de que este partido pueda llegar a fracturarse debido a la contienda política interna que protagonizan el actual alcalde Arturo Dávalos Peña y el diputado Ramón Guerrero Martínez -antes entrañables amigos- y ahora adversarios políticos, los dos en busca de la candidatura de su partido a la presidencia municipal de Puerto Vallarta.

Si bien, fuentes muy cercanas a la cúpula del MC en Guadalajara, aseguran que la decisión ya está tomada en favor de Dávalos Peña, los dos personajes, al lado de Juan José Cuevas García, tendrán que hacer precampañas ante la militancia de este partido que hace cinco años sacara al PRI de Palacio Municipal.

Así las cosas en el PRI y en el MC, en el Partido Acción Nacional -o lo que de éste queda-batallan para integrar una planilla atractiva que pudiera encabezar el joven Ricardo Ponce Ibarría, abogado hecho en los despachos de Francisco y Jesús Ruiz Higuera, quien aspiraría a cuando menos una regiduría. El PAN,- como todos lo saben,- cayó en desgracia cuando aquella deserción masiva de sus principales cuadros que se fueron a apoyar el proyecto de Ramón Guerrero y con quien ahora se enfrentan. Vueltas que da la vida y revolcadas que sólo las propina la impredecible política.

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