Justicia laboral

Por Dr. en derecho Miguel Ángel Rodríguez Herrera

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El despido injustificado es un acto severamente castigado por la Ley Federal del Trabajo por la razón de que daña inexorablemente no sólo la economía del trabajador y de su familia sino, al igual, su condición social, sicológica y moral. Además, por añadidura, azota son rigor la economía nacional.

La Fiscalía General del Estado, como otras muchas dependencias estatales, constantemente despide a sus trabajadores sin considerar ese daño mencionado. Sin ponderar, en muchas ocasiones, el valor de muchos de sus funcionarios en el aspecto técnico y, claro está, sin atender el costo que significó para la sociedad, preparar a esos trabajadores.

Muchos de esos funcionarios son personas altamente preparadas en su función de procuradores de justicia pues se llevaron muchos años en ese aprendizaje que costaron altas sumas de dinero al pueblo y cuyo resultado final es cero provecho para la comunidad que pagó por esa instrucción.

Es grave el detrimento que se ocasiona a la sociedad debido a la incapacidad de los altos mandos que despiden a diestra y siniestra a aquellos cuya valía no es sopesada y cuyas decisiones sólo obedecen a intereses políticos y de capricho importándoles un bledo el interés social.

Un agudo llamado de atención a los sindicatos gubernamentales para que cumplan su verdadera función de ser defensores de los derechos de los trabajadores. Otro a los directores, y al mismo Fiscal General, para que mediten sobre sus actos y que éstos se ajusten a la ley y a la justicia.

Es el caso de MARCO ROBERTO JUÁREZ GONZÁLEZ, Abogado egresado con honores de la UDG, con Maestría en Derecho, graduado de la Academia Nacional del FBI y descendiente de las más honorables familias católicas de Guadalajara, cuyo señor padre es un afamado arquitecto y excelente persona.

Con un lado humano que se distingue por su lealtad a los principios éticos, de alto coeficiente intelectual y de una preparación jurídica insuperable en el ámbito legal y operativo. La sociedad perdió cinco años de sus servicios por desgracia de un despido injustificado. El daño causado a la comunidad de Jalisco, por el entonces Procurador de Justicia, TOMÁS CORONADO, es irreparable.

Afortunadamente, los tribunales del trabajo, le otorgaron la razón y en un acto de justicia pura, el abogado MARCO ROBERTO fue reinstalado en su puesto.

Sin embargo, la cruenta injusticia de un sujeto llamado Eduardo Almaguer cobró cuentas personales contra MARCO y de nuevo lo despidió. Pero la justicia es divina porque ahora ese mismo Almaguer que mediocremente despidió a MARCO, ahora, ya es el despedido.

MARCO siempre será bienvenido. Se le valora y aprecia como al Hombre gentil, instruido y educado. Amigo del único paraíso del Universo: Vallarta.

En tanto que Almaguer permanece en la oscuridad llevando tras de sí una estela de odio y de sangre.

Pobres de aquellos Judas que se conjuraron para traicionar a MARCO porque seguirán a Almaguer en su trágico destino. ¡Serán DESPEDIDOS!
AMIGOS

Vaya un abrazo para mi amigo RAÙL SÀNCHEZ JIMÈNEZ Y OTRO PARA MI CUÑADO ARTURO PEÑA DÀVALOS EL MEJOR PTE. MPAL. DE

PUERTO VALLARTA
EL ODIO ES VENENO DE VÍBORA.