Transformar nuestro entorno con una democracia participativa

Conferencia del Episcopado Mexicano.

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Por  Mtro. Luís Ignacio Zúñiga Bobadilla *
(luis.zuniga@univa.mx)

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A la gente la empobrecen para que luego vote por quienes los hundieron en la pobreza.
  – Papa Francisco

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En la perspectiva de incidir en la sociedad para una participación razonada en la democracia de nuestro país, la Conferencia del Episcopado Mexicano, (CEM) presenta el Manual de Construcción de Ciudadanía al que se ha denominado “Transformemos nuestro entorno”, un esfuerzo que integra la labor de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social-Caritas Mexicana (CEPS) y del Instituto Mexicano de Doctrina Social.

Los argumentos que llevan a la definición de este manual está fundamentado en la realidad que vive nuestro país, conscientes de que se debe apostar a construir una ciudadanía responsable y participativa, no sólo en los procesos electorales que se avecinan para 2018, sino en todas las formas de participación que trasciendan en la construcción de un orden social más justo y de mejores oportunidades para todos.

La propuesta considera un proceso de formación para que las personas desarrollen las competencias que les permitan, primero, conocer y defender sus derechos y obligaciones y segundo, ejercerlos y rechazar todo acto de ilegalidad, corrupción, impunidad, violencia e injustica.

Señala el Obispo de Nogales, monseñor José Leopoldo González, Presidente de la CEPS-Cáritas Mexicana  “los agentes de pastoral, las comunidades religiosas, las parroquias, los decanatos, las diócesis y las provincias eclesiásticas, encuentren una herramienta oportuna para la animación de la pastoral social que busca, entre otras cosas, transformar su entorno y fortalecer la identidad de los cristianos como ciudadanos comprometidos en la construcción de una sociedad más justa y un país más democrático”.

Se pretende compartir los contenidos del manual a través de una serie de talleres que no solo llegue a los católicos sino a otras congregaciones religiosas a fin de que se realice una participación en la política en un sentido más amplio de la partidista, en la búsqueda del bien común desde cualquier espacio en el que se participe en la sociedad.

El manual surge de la inspiración de la Carta del Papa Francisco al Cardenal Marc Ouellet, presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, Vaticano, fechada el 19 de marzo de 2016.

En un extracto de la misma que se presenta en la parte introductoria del mismo manual, el Papa Francisco señala: Hoy en día muchas de nuestras ciudades se han convertido en verdaderos lugares de supervivencia. Lugares donde la cultura del descarte parece haberse instalado y deja poco espacio para una aparente esperanza. Ahí encontramos a nuestros hermanos, inmersos en esas luchas, con sus familias, intentando no solo sobrevivir, sino que en medio de las contradicciones e injusticias, buscan al Señor y quieren testimoniarlo.

¿Qué significa para nosotros pastores que los laicos estén trabajando en la vida pública? Significa buscar la manera de poder alentar, acompañar y estimular todos los intentos, esfuerzos que ya hoy se hacen por mantener viva la esperanza y la fe en un mundo lleno de contradicciones especialmente para los más pobres, especialmente con los más pobres. Significa como pastores comprometernos en medio de nuestro pueblo y, con nuestro pueblo sostener la fe y su esperanza. Abriendo puertas, trabajando con ellos, soñando con ellos, reflexionando y especialmente rezando con ellos.

Necesitamos reconocer la ciudad —y por lo tanto todos los espacios donde se desarrolla la vida de nuestra gente— desde una mirada contemplativa, una mirada de fe que descubra al Dios que habita en sus hogares, en sus calles, en sus plazas… Él vive entre los ciudadanos promoviendo la caridad, la fraternidad, el deseo del bien, de verdad, de justicia. Esa presencia no debe ser fabricada sino descubierta, develada. Dios no se oculta a aquellos que lo buscan con un corazón sincero (EG 71).

No es nunca el pastor el que le dice al laico lo que tiene que hacer o decir, ellos lo saben tanto o mejor que nosotros. No es el pastor el que tiene que determinar lo que tienen que decir en los distintos ámbitos los fieles. Como pastores, unidos a nuestro pueblo, nos hace bien preguntamos cómo estamos estimulando y promoviendo la caridad y la fraternidad, el deseo del bien, de la verdad y la justicia. Cómo hacemos para que la corrupción no anide en nuestros corazones.

Muchas veces hemos caído en la tentación de pensar que el laico comprometido es aquel que trabaja en las obras de la Iglesia y/o en las cosas de la parroquia o de la diócesis y poco hemos reflexionado como acompañar a un bautizado en su vida pública y cotidiana; cómo él, en su quehacer cotidiano, con las responsabilidades que tiene se compromete como cristiano en la vida pública. Sin darnos cuenta, hemos generado una elite laical creyendo que son laicos comprometidos solo aquellos que trabajan en cosas ‘de los curas’ y hemos olvidado, descuidado al creyente que muchas veces quema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir la fe.

El manual integra actividades y materiales de apoyo diseñados para que los participantes desarrollen competencias ciudadanas que les permitan incidir de manera positiva en su entorno social.

Por medio de lecturas y una bibliografía para profundizar en los temas expuestos el taller busca fortalecer las capacidades de los agentes de pastoral mediante la transferencia de las competencias ciudadanas para que transformen su entorno social.

A través de una pedagogía participativa, el taller recupera experiencias de los participantes; contempla la resolución de problemas tanto de forma individual como colectiva y propone referentes teóricos para el desarrollo de habilidades de autorregulación, colaboración, diálogo y participación.

Se trata de una importante propuesta acorde al momento histórico que vive nuestro país, no solo por la proximidad de un proceso electoral sino por la urgencia de la reconstrucción del tejido social para Transformar nuestro entorno con una democracia participativa.

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(*) Director de la UNIVA-PV.