Turquía y Siria preocupados por protestas en Irán 

Información de Notimex
Ankara

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Turquía expresó hoy su preocupación por las protestas en curso en Irán y advirtió del riesgo de una “escalada de la tensión” y de “provocaciones, mientras Siria repudió el apoyo de Estados Unidos e Israel a las manifestaciones, lo que consideró un intento para “desestabilizar” a la república.

“Creemos que es necesario terminar con la violencia y no sucumbir a las provocaciones”, informó el Ministerio turco de Relaciones Exteriores en un comunicado, en el que resaltó que espera que las intervenciones extranjeras no sean necesarias.

Deseó que la paz en Irán se asegure lo antes posible y domine el sentido común para evitar “la escala de los acontecimientos, la retórica provocativa y las intervenciones externas”.

El gobierno turco, a través de su cancillería, manifestó su preocupación por el hecho de que las manifestaciones en Irán se han extendido a varias ciudades, incluida Teherán, y hay muertos, heridos, detenidos y edificios públicos dañados.

Siria también dijo estar preocupada por la situación e Irán y condenó el apoyo de Estados Unidos e Israel a las protestas, lo que confirma “el papel destructivo” de esos dos países, que desestabilizan la seguridad en la región con el objetivo de “controlarla”.

“Las posiciones adoptadas por el gobierno estadunidense y el régimen sionista (israelí) con respecto a la actual situación en Irán, comprueban que esos dos aliados buscan vengarse del eje de la Resistencia por sus victorias en la lucha contra el terrorismo en Siria e Irak”, señaló una fuente de la cancillería siria.

Expresó su plena solidaridad con Irán y enfatizó la importancia de respetar la soberanía del país y el principio de no injerencia en asuntos internos de terceros países.

Siria confió en que el gobierno iraní “será capaz de frustrar el complot, en referencia a las protestas, y continuar con el proceso de desarrollo y construcción del país, de forma paralela con “su papel de apoyo a las causas justas de los pueblos”.

En los últimos días, el presidente estadunidense, Donald Trump, ha publicado en su cuenta de Twitter varios mensajes de apoyo a las protestas en Irán, asegurando que ha llegado “la hora del cambio” en la república islámica y advirtiendo al gobierno iraní que “el mundo le está observando”.

“El gran pueblo iraní ha sido reprimido durante muchos años. Están hambrientos de comida y libertad. Junto con los derechos humanos, la riqueza de Irán está siendo saqueada. ¡Es hora de un cambio!”, dijo Trump.

Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, deseó éxito a los manifestantes antigubernamentales en Irán en “su noble búsqueda de libertad y justicia”, tras acusar al gobierno iraní de gastar “millones de dólares en diseminar el odio en lugar de construir escuelas y hospitales para sus propios ciudadanos”.

En respuesta a los comentarios de Estados Unidos e Israel, el vocero de la cancillería iraní, Bahram Ghassemi, indicó que Trump debería ocuparse de los problemas internos de su país.

“En lugar de perder el tiempo enviando tuits inútiles e insultantes contra los otros pueblos, (Trump) debería ocuparse de los problemas internos de su país, en particular el asesinato diario de decenas de personas y la existencia de millones de hambrientos y sin hogar en Estados Unidos”, dijo.

Desde el pasado 28 de diciembre, Irán es escenario de una ola de protestas, las más importantes desde que miles de manifestantes invadieron las calles en 2009 para expresar su repudio a la reelección del entonces presidente Mahmoud Ahmadineyad.

Las manifestaciones, que comenzaron en Mashhad y se han extendido a otras ciudades en protesta por la corrupción y las políticas económicas, han dejado hasta ahora al menos 23 muertos, decenas de heridos y más de 450 detenidos.