Personaje de letras

Alí Chumacero.

.

Por Humberto Aguilar

.

Hoy quiero recordar a un personaje de la literatura mexicana su nombre es Alí Chumacero, nació en 1918 en el pueblo de Acaponeta, Nayarit. Murió en la Ciudad de México en 2010 a la edad de 92 años.

¿Por qué quiero hablar de Alí Chumacero? Lo recuerdo y lo menciono, porque es el único poeta que se negó a publicar la mayor parte de su trabajo. Vivió en la pobreza extrema pese a tener enormes facultades de ser reconocido por los grandes de la literatura mexicana con quienes compartió parte de su vida.

A los 13 años de edad decidió lo que fue el diseño de su vida. Empezó como tipógrafo. Es decir que, trabajo en aquellas imprentas donde se requería poner letra por letra para hacer una nota. Esto fue la prehistoria de la escritura impresa.

A falta de escuelas avanzadas decidió su familia vivir en Guadalajara donde terminó la primaria, la secundaria y la preparatoria, con el ánimo dispuesto a ingresar en la facultad de Filosofía y Letras en la Ciudad de México viajó a la capital prácticamente sin dinero. No lo recibieron porque culturalmente no tenía las facultades para ingresar, de tal suerte que lo mejor que logró fue asistir como oyente.

Sin dinero y sin trabajo se dedicó a recorrer las calles de la Ciudad de México con admiración por los grandes edificios, por los grandes almacenes. Por los sitios donde podía conseguir algo de comer o trabajar por unos pesos en algo fuera de lo que él quería hacer. Los grandes detalles de Alí Chumacero fueron que nunca aprendió a escribir en una máquina, su obra fue siempre a mano, incluso hasta su muerte se negó a editar y publicar su obra.

Cuatro o cinco de sus grandes obras fueron reconocidas y publicadas de forma independiente sin recibir a cambio unos pesos. No supo venderse como otros grandes personajes de la literatura contemporáneos lo hicieron. Fueron, incluso, sus amigos como el premio nobel Octavio Paz, Alfonso Reyes, Luis Cernuda, Gilberto Owen, Eduardo Lizalde y José Luis Cuevas quienes son parte importante de la literatura mexicana.

Fue sin duda ratón de todas las bibliotecas de la Ciudad de México, las visitaba todos los días. Como tipógrafo dio orden a ese libro “Pedro Páramo”, del jalisciense Juan Rulfo.

Cuando tuvo oportunidad se casó, su esposa le dio cuatro hijas. Una de ellas lo cuidó en su vejez luego del fallecimiento de su esposa.

De sus libros se publicaron: Poesía: Páramo de sueños, Imágenes desterradas y Palabras en reposo. Crítica: Los momentos críticos: ensayos y reseñas. Poemas: Poema de amorosa raíz.

“El poema de amorosa raíz” es de tal expectativa que se puede leer cada dos silabas o a dos voces y se entiende de tal forma que pueden ser dos poesías en una sola. Un maestro sin duda de la literatura mexicana. Gran parte de su obra está inédita, escrita a mano, en espera de que alguien la descubra y la edite.

Su historia tiene un gran parecido con Juan Sebastián Bach por el detalle que de éste, su música fue redescubierta por Félix Mendelssohn quien la hizo pública. Mendelssohn es el autor de la marcha nupcial.

Lo recuerdo y comparo su vida con la de otro poeta nayarita, Amado Nervo, quien sí vivió para tener éxito. Son los dos poetas más destacados de la literatura mexicana, nayaritas además: Alí Chumacero, de Acaponeta, y Amado Nervo, de Tepic, donde por cierto la casa donde nació es un museo con muebles y recuerdos familiares.

De Alí Chumacero se le tiene por lo menos su nombre escrito en algunas calles de su pueblo.