De sorpresa en sorpresa

Celso Humberto Delgado.

Por Humberto Aguilar

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Se viven en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas tiempos que sin duda van a quedar en la historia. En estas líneas quiero aprovechar para hablar sobre estos tiempos con los detalles que cada sector de la sociedad debe reconocer que vale la pena pasar por esta etapa de la vida, disfrutar cada momento y sentir que vale la pena vivirlos.

En Bahía de Banderas se conocieron grandes aspectos en la vida de ese gran personaje que es el profesor Celso Humberto Delgado Ramírez. Conmovió profundamente a ese gran auditorio que estuvo presente, convocados todos por la trascendente historia de Luis Reyes Brambila.

Que no se tome esto como ponerle mucha crema a los tacos. No es la primera vez que organiza un evento en donde se destaca la personalidad, los conocimientos, el efecto de los hechos de quienes destacan precisamente en esta etapa en la historia de los dos municipios, de tal suerte que es preciso hacer notar que el evento fue en el tiempo y en el día preciso para reconocer a quien hizo posible la creación del municipio número 20, hace 28 años.

Son casi tres décadas. Como lo escuchamos en una popular canción: “Dios perdona, pero el tiempo no”. Dejar pasar más tiempo para reconocer, para vivir de nuevo aquella etapa de la historia, sin duda se hubiera lamentado por quienes vivimos estos momentos. Celso Humberto Delgado volvió a vivir aquel tiempo con tanta vehemencia y con tanta puntualidad que a más de alguno le hizo soltar el sentimiento. Todo eso se debe reconocer la autoría de nuestro director.

Ese artículo que leímos ayer de nuestro compañero Eugenio Ortiz Carreño debe colocarse en un cuadro para tenerlo presente y recordar las palabras de Celso Humberto Delgado.

Ahí le escucharon los grandes personajes que vivieron aquel momento hace 28 años, ellos como nosotros con casi tres décadas menos, el entusiasmo y la emoción del momento siguen presentes.

Desde Lo de Marcos hasta la margen del río Ameca, de las olas y las playas que bañan el pacífico hasta Fortuna de Vallejo, hasta el confín que une la línea divisoria con San Juan de Arriba eran pueblos desconocidos y olvidados no solamente por el gobierno federal sino también por los gobiernos de Nayarit hasta la presencia de Celso Humberto Delgado.

En esos 28 años la transformación nos revela el importante paso que se dio el 11 de diciembre de hace 28 años.

Se destacan los gobiernos de Chano Flores, de Julia Elena Palma, de Juan Ramón Cervantes quienes vivieron los años de pobreza con raquíticos presupuestos. Hoy se reconoce el trabajo de Héctor Paniagua, así como el de Jaime Alonso Cuevas que por segunda vez ambos han trabajado por su municipio. Este último con el intermedio de dos pésimos recuerdos muy presentes por la corrupción.

Dejamos el comentario desagradable de estos dos últimos gobiernos, para regresar y reconocer aquellos momentos inolvidables en los que empezó la transformación de Bahía de Banderas.

El futuro de esta región compuesta por los dos municipios, su proyección nos hace pensar que lo mejor está por venir. Las nuevas generaciones habrán de reconocer que todo empezó hoy hace 28 años cuando “en Puerto Vallarta se conoció la veta de oro, lo más grande e importante crece al norte y la derrama en los dos extremos”.