Yellen se va de la Fed con un ‘strike cantado’ y con una ‘nueva buena’

  • El Banco Central estadounidense mantuvo sin cambios su tasa de interés, en la última reunión de política monetaria encabezada por Janet Yellen.

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La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo este miércoles sin cambio su tasa de interés, como era esperado por el mercado, en lo que fue la última reunión de política monetaria del Banco Central con Janet Yellen como presidenta.

Así, el referencial queda en un rango el 1.25 – 1.50 por ciento.

La sorpresa en el comunicado de política monetaria fue que la Fed dijo que espera que la inflación “suba este año”, y detalló que prevé que ésta se estabilice en torno a su objetivo de 2 por ciento.

En un cambio notable en el mensaje de la Fed, respecto a los anteriores, señaló que “las medidas de compensación inflacionaria basadas en el mercado han aumentado en los últimos meses”.

En los últimos años, el Banco ha batallado para lograr un alza de la inflación rumbo a su objetivo, afectada por los estragos de la crisis, tanto en el empleo como en los salarios.

Durante el mandato de la nacida en Nueva York, el Banco Central comenzó a elevar la tasa de interés, que se redujo a prácticamente cero tras la crisis de 2008-09. En los 4 años que estuvo en el Banco, el referencial fue subido en 5 ocasiones, en 25 puntos base cada una.

En los cuatro años de Yellen a la cabeza de la Fed, la economía estadounidense ha sumado cerca de 10 millones de puestos de trabajo y el desempleo ha caído a un mínimo de 17 años de 4.1 por ciento.

Jerome Powell, el nuevo jefe del Banco Central, ha trabajado de cerca con Yellen y adscribe a su visión de que mantener un alza lenta de los tipos permitirá un descenso mayor del desempleo, devolviendo a los trabajadores a la fuerza laboral y fortaleciendo el crecimiento de los salarios.

Dado que el período de Powell comienza en pocos días, los analistas no anticipan cambios grandes en lo que diga la Fed el miércoles. La primera junta de política monetaria que presidirá Powell será el 21 de marzo próximo.

El Banco Central estadounidense subió sus tasas tres veces el año pasado y actualmente proyecta otras tres alzas en 2018. Pero esa proyección, que Wall Street ha asumido en gran medida, va a depender sobre todo de un repunte sostenido en la inflación.

Aun una mejora mínima en la descripción que haga el Banco sobre la inflación o en su visión del equilibrio de riesgos para las perspectivas económicas podrían insinuar un ritmo más acelerado para subir los tipos del que se proyecta actualmente.

La economía estadounidense tuvo un crecimiento de 2.3 por ciento en 2017. Muchos miembros de la Fed han dicho que la reforma fiscal impulsada por el presidente Donald Trump, que incluye exenciones tributarias calculadas en 1.5 billones de dólares, podría estimular la expansión este año.

 

Por El Financiero.