Incidir en la transformación social

Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
luis.zuniga@univa.mx

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La vinculación de una universidad con la sociedad, como parte de las funciones sustantivas además de la docencia, la investigación y la extensión universitaria, constituye uno de los pilares fundamentales del quehacer universitario.

Hablar del tema de la vinculación nos remite necesariamente a la revisión de diversos estudios científicos que han dado origen a la transformación de este proceso para bien de los actores participantes.

Diagnosticar las condiciones en que se encuentran las capacidades de vinculación en las Instituciones de Educación Superior (IES) del país, así como describir las características y los tipos de las prácticas de vinculación que se establecen entre ellas y los miembros del Sector Productivo, Público y Social (SPPS) permite determinar la propensión y efectividad que tendrían las IES para generar e institucionalizar actividades de colaboración con los SPPS.

Uno de los recursos en el ámbito de la vinculación considera el emprendimiento a través de las incubadoras de negocios, como instrumento de vinculación universidad-sector productivo-sector público.

En la mejora de los procesos de incubación, las universidades, los gobiernos y el sector productivo deberán cumplir con una serie de exigencias tales como la de emprender estudios profundos dirigidos a mejorar la gestión de la creación de empresas, tradicionales, de tecnología intermedia, de alta tecnología y de emprendimiento social; el someter a una discusión los esquemas de incubadoras de que disponen, para lo cual es altamente pertinente examinar la experiencia internacional en los principales centros de investigación públicos y privados, es decir, ver factibilidades de mercado y en términos de costos-beneficios, aunque la alternativa sea por medio de formas de propiedad diferentes a la sociedad anónima clásica.

Así mismo establece  la procuración de alternativas para la selección de proyectos a incubar y sus fuentes de financiamiento, así como diseñar cursos de capacitación en el ámbito de la gestión tecnológica estableciendo que corresponde al sector público la reestructuración de las instituciones vinculadas al sector de ciencia y tecnología, dado el potencial de creación de nuevos bienes y servicios que éste posee, así como el rediseño de algunas de las instituciones responsables del otorgamiento de financiamiento.

Por su parte los sectores productivos, con el reacomodo de sus estructuras organizativas y las mejoras en sus procesos de toma de decisiones, deberán buscar el establecimiento y consolidación de alianzas con centros e institutos de investigación de las universidades en las cuales participen organizaciones gubernamentales.

Considerando que la responsabilidad social universitaria (RSU) es una función inherente a su propia naturaleza, por lo tanto, la tarea de las universidades es acentuar su liderazgo social y salirse de sus fronteras a fin de establecer nuevos alcances en su labor transformadora de la sociedad.

Su desafío está en corresponsabilizarse por construir, en su pertinencia filosófica, social, científica, académica, laboral, ecológica y humana; asumiendo una mirada cuestionadora y buscar dar cumplimiento a las exigencias del entorno.

Se considera a la RSU como un concepto en evolución y como la oportunidad para contribuir a la construcción de una sociedad más humana a través de estrategias que promuevan el reconocimiento de su labor académica.

Se pretende lograr una cultura de participación con acciones interactivas con el entorno, permeada con una serie de oportunidades en el marco de contexto prospectivo como la forma de interactuar para contribuir al desarrollo de una nación. Construir el conocimiento con los entes involucradas a través de estrategias flexibles con actitudes de servicios apoyadas con conocimientos científicos, tecnológicos en procesos interactivos dialógicos.

El rol que deben asumir las universidades, las identifica como agentes de transformación y consolidación del modelo democrático, fundamentalmente ante al reto de construir ciudadanos completos, es decir, ciudadanos que sean íntegramente preparados y que se interesen por las necesidades de su entorno social.

Se destaca el papel preponderante de la responsabilidad social universitaria para promover la gestión social del conocimiento para sus actores sociales como lo son: gobierno-empresa-universidad, que tenga como propósito, la construcción de una ciudadanía informada, responsable y participativa; que responda ante problemas cada vez más acrecentados como son: injusticia, la insostenibilidad, la violencia y la corrupción, en la perspectiva de buscar Incidir en la transformación social.

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(*) Director de la UNIVA-PV.