Hasta luego, Ita Rosy

Por Humberto Aguilar

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Sencilla y tranquila como ha sido toda tu vida. Modesta al lado de quien fue tu esposo, el doctor José Luis Collazo, quien durante 25 años de su vida los dedico al IMSS, te despides de nosotros luego de una convivencia de un poco más de ocho años en los que tuvimos la fortuna de ver la creación de una nueva familia en este Puerto Vallarta que todos admiramos.

Ita Rosy cruzó la ventana de luz hacia lo desconocido con la certeza de un mañana eterno, impredecible, insospechado en el lugar que se dice que es la vida eterna.

Dejas recuerdos inolvidables a tus hijos Daniel y Ariana. Recuerdos inolvidables a la familia política a la que pertenecemos. Con mucho orgullo de conocerte, de admirarte. De admirar tu sencillez y tu voluntad de servir a quienes te necesitaban, que son ese par de nietos Sirius Benjamín y Luke Mateo, quienes van a tener ese recuerdo.

Los dos te conocieron como Ita Rosy. Ita por el diminutivo de abuelita que con gran cariño te dice Benjamín. Ita para nosotros que reconocemos en el doctor Collazo como un hombre ejemplar dedicado a salvar vidas en el Instituto Mexicano del Seguro Social, en donde se quedaron los 25 años de su carrera profesional. 25 años en los que dejó su vida, 25 años en los que hizo amigos que le admiraron y que le recuerdan con mucho cariño.

Esos recuerdos de Ito Pepe se van contigo a tu nueva morada. Quienes te antecedemos, tus hijos, tus nietos, esta familia política a la que pertenecemos tu yerno Humberto y quien te dedica esta memoria para destacar la sencillez de tu vida, el amor. Ese amor fervoroso de madre, más ese amor de tus nietos.

Ayer en la madrugada decidiste partir sin largas agonías. Simplemente abriste la ventana de luz y ya estás allá, al lado de Dios Nuestro Señor que sin duda te va acoger con cariño y con mucho amor y estarás por siempre al lado de Ito Pepe.

Aquí sencillamente te decimos adiós con mucho amor, con todos esos recuerdos que nos has dejado.