Programa “Magisterio” en línea con “Hambre cero”

Nuestra comida debería ser nuestra medicina y nuestra medicina debería ser nuestra comida
– Hipócrates.

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Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
luis.zuniga@univa.mx

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación FAO por sus siglas en inglés (Food and Agriculture Organization), es la agencia de las Naciones Unidas que lidera el esfuerzo internacional para poner fin al hambre.

Su objetivo es lograr la seguridad alimentaria en todas las naciones y garantizar el acceso de alimentos suficientes y de buena calidad para una vida activa y sana. Se trata de una agrupación de 194 Estados miembros, enfocados al trabajo en más de 130 países.

En esa línea de colaboración en la erradicación del hambre, los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados en el 2015, por los líderes mundiales, tienen como propósito contribuir a erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible. Cada objetivo tiene metas específicas que deben alcanzarse en los próximos 15 años, contando con la colaboración de los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil en general.

Dentro de uno de esos objetivos, el número dos de ellos denominado “Hambre cero”, busca abatir este importante rezago más acentuado en algunos países de África; una labor en la que se ha avanzado debido al rápido crecimiento económico y al aumento de la productividad agrícola en las últimas dos décadas, que reporta que el número de personas desnutridas disminuyó casi a la mitad.

Gracias a las estrategias emprendidas, muchos países en desarrollo de Asia Central y Oriental, América Latina y el Caribe que sufrían hambrunas están ahora en condiciones de satisfacer las necesidades nutricionales de los más vulnerables, ello ha permitido avanzar en la erradicación del hambre extrema.

No obstante, lo anterior, el hambre extrema y la desnutrición siguen siendo grandes obstáculos para el desarrollo de muchos países en los que se reportó para 2014, una alarmante cifra estimada de 795 millones de personas sufría de desnutrición crónica, derivado del impacto generado al medio ambiente, el cambio climático que ha propiciado grandes sequías y la pérdida de biodiversidad.

Otras cifras alarmantes reportan la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a más de 90 millones de niños menores de cinco años un peso peligrosamente bajo y una de cada cuatro personas pasa hambre en África.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible plantearon terminar para 2030 con todas las formas de hambre y desnutrición e impulsar por acceso de todas las personas, particularmente los niños, a una alimentación suficiente y nutritiva durante todo el año.

Esta labor requiere del establecimiento de políticas de largo plazo que involucren la participación de actores del sector público, empresarios y de la sociedad en general para promover inversiones en tecnología, la cooperación internacional, prácticas agrícolas sostenibles y lograr la participación de pequeños agricultores y el acceso igualitario a la tierra, la tecnología y los mercados.

Se trata de un importante trabajo que se viene realizando por organismos internacionales y que indudablemente debe contemplar la participación de gobiernos federal, estatales y municipales, de empresarios y de la sociedad en general para contribuir a erradicar un mal que ha cobrado muchas vidas.

En esta línea de trabajo, el Club Rotario Puerto Vallarta Sur (CRPVS) ha establecido diversos programas que colaboran en esta área de la salud; así se han otorgado despensas, dotado de filtros de agua y otorgado alimentos a los habitantes de la comunidad del Magisterio; este último programa iniciado desde más de 10 años por el rotario Jorge Zambrano, rotariamente conocido como Ándale; en sus orígenes permitió que habitantes de la comunidad antes referida, pudieran acceder a consumir productos saludables en sustitución de los desperdicios que los habitantes obtenían del tiradero de basura, con los riesgos y afectaciones a su salud.

Se trata de un programa que ha tenido éxitos importantes al contribuir a disminuir los problemas de salud por la ingesta de alimentos en mal estado, que en algunos momentos también fue acompañado por una labor de orientación nutricional por parte de estudiantes de UNIVA, así como para la preparación de alimentos nutritivos.

También ha tenido un efecto positivo con la colaboración de miembros de clubes rotarios de Estados Unidos y Canadá, quienes han sido sensibles a la colaboración a esta comunidad y se han sumado, tanto para hacer aportaciones para la compra de insumos para la preparación de alimentos, para colaborar en su distribución, como para aportación de becas para jóvenes de la comunidad, se trata de un destacado programa “Magisterio” en línea con “Hambre cero”.

(*) Director de la Univa PV.