“Llegó la primavera”

Por Nacho Cadena

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Estamos en plena primavera, un momento propicio para la realización de nuevos proyectos, ideal para que nazca una criatura, para iniciar una amistad, para acentuar al amor, para emprender una aventura, para hacer locuras insospechadas, para enamorar a una piedra, para dejar madurar los sueños… para vivir en plenitud. Estamos en plena primavera, desde hace unos cuantos días.

Ideal para acampar y sentarte a la orilla de un río, contar las estrellas de la noche y buscar que se esconde en la otra cara de la luna. Ideal para soñar despierto, platicar con los insectos, encontrar canciones en el murmullo de la fuente.

Todo eso es bueno, pero mejor es ver cómo el ambiente se convierte a color amarillo en muchas tonalidades, la primavera es de color amarillo, sin duda.

Van Gogh el famoso, el increíble pintor holandés realizado en Francia, pintó todos sus cuadros en color primavera. Este árbol que abunda en la región, también se pintó de amarillo, se desviste de su color verde y se pone su camisa en este tono.

La primavera también trae ilusiones, ganas por algo, esperanza de ser, buenas vibraciones ante la vida y ante los demás es una época de buenos modales y de una nueva manera de ver la vida.

El espíritu de la primavera se mete por los poros de la piel, penetra en los seres humanos y también en los animales como por osmosis.

No es fantasía, es una realidad, el espíritu de la primavera flota en el espacio. De la misma manera que florecen las plantas, que retoñan los árboles secos, que el frío se convierte en calor, que los pájaros cantan, que los individuos procrean, de la misma manera el espíritu se hace mas tolerante, más generoso, el amor brota y, sobre todo, sobre todo en los seres humanos, en los hombres y en las mujeres se fortalece las ganas de vivir, las ganas de disfrutar la vida, las ganas de vivir intensamente esta delicia que se llama vida.

Ganas de vivir es un signo de la primavera, para otros ganas de vivir es una actitud permanente de vida.

Ganas de vivir y vivir feliz.

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LA PRIMAVERA ES SIEMPRE JOVEN

Esta época del año renueva los ánimos e incita a buscar la jovialidad y la alegría, dan ganas de archivar los pantalones y enfundarte en unos shorts; a tirar los zapatos y calzarte en unos tenis y si te entra duro el espíritu, a adoptar unos huaraches, de esos de suela de llanta.

Es verdad, entra al cuerpo un cosquilleo que te ordena moverte, buscarle, coquetear, piropear; como que todo luce mejor, se pierden los colores grises y aparecen los colores brillantes, esos, esos, como el color de la vida. Te quedas con los colores claros y mandas a la porra los oscuros. Tienes ganas de gritar, de cantar, de escalar un árbol y desde ahí arriba declamar un verso. Dejas atrás tus secretos y tus misterios y prevalece el deseo de compartir, de reírte de ti mismo, de encontrar lo mejor de los otros.

La primavera detesta el egoísmo y aborrece los celos; eso sí, adora los cariños y los guiños de ojos, disfruta la picardía, le encanta los arrumacos, la cruzada de miradas, las sonrisas provocativas, los labios jugosos.

No importa la edad, la primavera te invita a correr y a saltar, a hacer piruetas, a bailar y a abrazarte… a sentir mariposas en el estómago y a vibrar frente a ella o frente a él. Es provocativa, es inspiradora, es la temporada de Cupido, es alcahueta y también es querendona.

Este fin de semana vamos a comprar nieves de agua, buscar una película romántica, de esas de amor, de aquellos en que el galán manda flores y lee poesías; vamos a caminar por la playa dejando huellas a la ida y de regreso contando las pisadas; vamos a extender la mano, aunque vayamos solos y vamos a cantar canciones de Manzanero aunque no haya pareja.

Esa es la primavera y solo llega a Vallarta una vez al año, apenas llegó antier, pero si se pasa habrá que esperar doce meses y habremos perdido el ritmo y el rumbo.