Arrancan campañas

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Por María José Zorrilla

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Terminó el mes plagado de promesas y esperanzas que muchos recordarán como la semana santa donde no imperó ni el silencio ni la introspección, sino viva México y vamos a ganar.

Margarita insistió en un México con valores: Libertad, solidaridad, respeto, servicio, trabajo y honestidad y denostó a los otros como candidatos que representan la política de las trampas y el dinero.  Su autoproclamó como la verdadera candidata de la libertad frente al Ángel, la victoria alada, que por cierto, dijo también es mujer.

En Ciudad Juárez, AMLO presentó un discurso llamativo ofreciendo cifras que sacadas de contexto suenan lapidarias: En el 70 cuando las exportaciones de México representaban el 8% del PIB el crecimiento de la economía era del 6.5%, ahora con 36% del PIB la economía sólo crece al 2.3%.  Mencionó la pérdida del poder adquisitivo que en los últimos 30 años alcanza más de un 80%ó  y prometió acabar con la corrupción con lo que se ahorrarían más de 500 mil millones de pesos, como un 10% del presupuesto público. Prometió unir al Pacífico con el Golfo con un tren, reducir el IVA al 8% y crear dos nuevas refinerías en el Golfo de México.

Anaya le apuesta al futuro y a la tecnología. Instó a los más de 1200 jóvenes reunidos en la Expo Santa Fe, a participar en un hackaton de 12 horas para generar propuestas y soluciones a los tres ejes de su campaña.  Cómo combatir la corrupción, cómo acabar con la desigualdad y cómo acabar con la violencia y la inseguridad.

Con la frase de no dejemos que nos arrebaten el futuro de nuestros hijos con falsas promesas, Meade dio arranque a su campaña en Yucatán y señaló que “Esta elección se reduce a sólo dos opciones: avanzar unidos o retroceder”.  Las mujeres serán su prioridad, a los maestros les incrementará el salario base.  Educación, Trabajo o nogocio propio para todos los jóvenes, hospitales públicos al 100% y abasto de medicinas al 100%.  Ningún bebé nacerá en pobreza extrema, derechos a la salud, a una buena nutrición, a la educación y a una casa digna. Combate a la inseguridad y alumbrado, servicios de calidad y parque en cada colonia.  Incrementará sueldos y prestaciones a las fuerzas armadas y cada mexicano contará con un apoyo que le permita alcanzar sus metas y promete combatir y acabar con la corrupción.

Una buena lista de propósitos tanto del representante del PRI como de MORENA. AMLO al menos propone algunas novedades, mientras que MEADE repite lo que el sistema ha venido haciendo desde que se fundó el PRI. Por otro lado Margarita se presenta como una profunda conocedora de las necesidades del país enarbolando la bandera de los valores que la nación debiera respetar para retomar el rumbo.  Anaya le apuesta a los jóvenes, a la tecnología y a la renovación de México a partir de propuestas innovadoras de algunas de las mentes más brillantes del país.  Si pudiéramos enfilar las propuestas que los presidentes de México hicieron cuando estuvieron en campaña, tendríamos que el seguro popular alcanzaría para dar protección hasta media América Latina y la educación en México debiera ser una de las que estuviera compitiendo por los primeros lugares de la OCDE.  Me preocupan tantas promesas de inversiones del estado, de dinero ilimitado para estudios, becas, ancianos, mujeres, refinerías, vías férreas, tantas promesas de seguridad y pocas propuestas, de cómo solventar los hoyos negros sobre el futuro de los pensionados en el IMSS, las prebendas de los sindicatos tan corruptos y hasta más poderosos a veces que el propio sistema que los creó.  Ellos son mexicanos de excepción y no tienen que declarar ante Hacienda. Asuntos como el narcotráfico es otro tema que no se toca de frente, porque es un asunto que quizás tenga que tratarse en el traspatio.  Ese traspatio nos ha generado hoy día áreas totalmente fuera de control en Guerrero, Michoacán, Tamaulipas y Veracruz, donde la ley del más fuerte es la que toca y no necesariamente esa es la de la autoridad.  Ay México, quisiera creer en todos los candidatos, porque cualquiera que llegue es un gran estratega, va acabar con la corrupción  y está listo para emprender un nuevo rumbo con certidumbre y progreso.