¡Habrá de chile, dulce y manteca!

Por J. Mario R. Fuentes (*)
jomarefu@hotmail.com

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Los unos les hacen el juego a los otros, a los políticos de siempre. Se van desplazando hacia los lados sin recargarse en ninguno. Crecen como las enredaderas, con muchos aplausos y sin mirar para abajo

Sin propuestas claras, solamente expresan al inicio de las campañas, cuentas alegres a lo largo y ancho del país, porque lo más importante para los contendientes a cargos públicos es estar en el poder ganar el puesto y sentirse gobierno. Los puestos de elección en México así se han visto por décadas. Las coaliciones sacan su varita mágica para sortear sus incapacidades, nacionales, estatales y locales, esa con la  cual no han logrado nada: la mediocridad.

Hoy, en plena carrera están ausentes muchas organizaciones mixtas, asociaciones civiles y posiciones serias, solamente se pueden encontrar dimes diretes incorporados a la guerra sucia, petates del muerto los cuales a nadie espantan no sirven ni para reposar solamente para hacer dudar a los electores, permítame adelantar que serán unas elecciones sumamente desangeladas  por la ausencia de propuestas sensatas que le sirvan a la sociedad.

Faltan poco más de 80 días para el término de las campañas; entre disputas internas para estar de acuerdo, luego las llamadas intercampañas  y la intermitente guerra de mensajes en medios masivos por parte de los creativos de todos los institutos políticos, lo único que han logrado es el hartazgo social. Me pregunto si ésta será una estrategia de desgaste para los receptores, o el circo al que se nos ha acostumbrado.

Se acostumbra , en estos eventos llamados “políticos” llamar la atención hacia los lados, jamás ver de frente los problemas nacionales, me refiero a proponer soluciones lo que sucede lo que realmente preocupa a los ciudadanos, como lo es la seguridad pública que no deja respirar; por el momento ya no se recuerda el lugar que tiene México en el elenco económico internacional y la importancia de las inversiones; están en primer lugar las campañas y las baladronadas del mandatario norteamericano D. Trump, ahora solamente queda mirar y esperar avanzar, ¿pero hacia dónde?. Ni los candidatos menos aún los funcionarios públicos tienen claro el sendero por el cual se transitará hacia mejores escenarios; todos están en lucha por continuar con su “hueso” o ser el chapulín con mayor impulso para alcanzar una mejor posición; la sociedad mexicana solamente significa más mezcla para el tabique, para que pegue y no se caiga pronto, para que aguante la próxima elección de candidatos.

En este México hermoso no cuesta nada de trabajo pensar mal, todos lo hacen con una magnifica sorprendente y sincronizada frecuencia. No hace mucho vi en los diarios nacionales que el PRI opta por la desintegración de la corrupción y dejar el fuero para el Presidente de la República, todo un acontecimiento desde donde se le observe, ocurrencias y más pifias para jalar reflectores con el único fin de  convencer a más ciudadanos, espero no sea tarde y lleguen los votos necesarios al fin de la contienda  en beneficio de la democracia.

Debo admitir que las formas y métodos para hacer campaña han cambiado, un candidato ciudadano por el PRI, una candidata independiente emanada de una desavenencia panista,  el candidato vitalicio y un joven imberbe, además cientos de limitados para entender lo que la nación necesita se disputarán gubernaturas, presidencias municipales, diputaciones y senadurías, incapacitados y sin alternativas claras con muchas ambiciones de poder, eso si con muchas ganas de continuar descascarando las arcas nacionales; todos en el mismo camión destartalado de un México con pocas esperanzas.

Son como camaleones se han transformado hasta la modernidad, ahora se juntan, se tapan los ojos,  dan vueltas para llegar mareados a  su honroso debut en los medios informativos con más de 20 millones de spots ven quien tiene mayor influencia en el ámbito del poder político y económico y se van quedando los que no tienen más que ganas de servir no de servirse del cargo de elección popular tan añorado, pero esperen, esto provoca más risa, mucha más que lo anterior, hablan mal unos de otros y se paran de la misma mesa, utilizan los alcances mediáticos para golpear más fuerte, lo más que se pueda, hay que estar en la modernidad: lo que significa desorientación  total. La sociedad espera propuestas sabias, no más golpes bajos.

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(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Veracruz.