Consejos de una abuelita modernaGente PV

Vergüenza por la desvergüenza

Las palabras pronunciadas por el Papa Francisco en la Ciudad de Roma, después de la culminación del  “VíaCrusis”, me han dejado una gran inquietud como para analizarlas minuciosamente; sobre todo en ésta época tan confusa, llena de tanta injusticia, antivalores, profundo egoísmo, ambición desmedida, fatal agresividad, falta de ética y civismo, gran destrucción de la inocencia; donde lo más importante es vivir el momento y sin importar las graves consecuencias de nuestros actos, ni a quienes afectamos…

“PERDONA SEÑOR, POR NO TENER VERGÜENZA POR LA DESVERGÜENZA”

Cuando nos enseñan diferentes formas de vivir completamente ajenas a la educación ancestral, es obvio que al principio nos puede llamar la atención; tal vez nos guste o disguste, pero si seguimos con ese prototipo a toda hora del día, el problema es que nos podremos acostumbrar, y llegará el momento en que se vea como algo normal…

Algunos Clásicos ejemplos:

Hace años existía el respeto en casi todos los  medios de comunicación. Era muy difícil escuchar palabras obscenas en los noticieros y programas televisivos; si por algún descuido alguien las decía, de inmediato se oía un sonido de timbre… Ahora es de lo más normal escucharlas, ya que de quien menos lo esperas, se luce con palabras de “La Real Academia de Alvarado”…

Tanto bares, antros, como en algunas películas de cines, se  prohibía a entrada a menores… Ahora exhiben caricaturas pornográficas infantiles en la Televisión y a toda hora…

Nuestro Zócalo del antes Distrito Federal, hoy La Nueva Ciudad de México, también era respetado, porque además de ser el sitio para izar nuestro Símbolo Patrio, en sus fiestas representaban nuestras tradiciones y forma de vida popular… pero con los “Nuevos Valores Globalizados”, hasta permitieron que un fotógrafo extranjero y degenerado, pusiera la dignidad del pópulo, desnuda y por los suelos…

Nuestra Constitución, tenía esas maravillosas Leyes, que fueron admiradas a nivel mundial, porque se trataban de aplicar en forma justa. Ahora con las nuevas (las cuales ni siquiera tuvieron tiempo de verificar en un diccionario el significado de las palabras), por desgracia están a favor de muchos intocables corruptos; hasta está permitido el matar (abortar, o practicar la eutanasia, con el pretexto de que como el cuerpo es tuyo y la bondadosa donación de órganos), por lo tanto las cárceles sólo son para los “chivos expiatorios”, y los reclusos sin dinero…

Cuando era pequeña en todas las escuelas particulares o gubernamentales, se impartían clases de ética y civismo, y se respetaba la inocencia; ahora con la nueva educación globalizada, se regalan a los niños productos sexuales convirtiéndoles en “Adultos Menores Inmaduros”…

Se protegía el núcleo familiar. Ahora los padres con hijos, se preocupan más por sus placeres momentáneos, que por el futuro de sus descendientes, y lo peor es que se acostumbran, y si no los pueden matar… simplemente les abandonan…

Los clásicos políticos eran de “dedazo”, ahora demuestran su Gran Cultura con un léxico “bastante elevado”, hablando de justicia, moral, cinismo, “perdón”, civismo, respeto (que no existe entre ellos y se jactan de decir la verdad, hasta los que no quieren renunciar ni a su insignificante pensión vitalicia, otorgada por el mismo pueblo hambriento; a pesar de que su situación económica esté en auge)… Pero eso sí, poniendo algunos como lema su franqueza: “Sólo robé un poquito”,  “A mí pónganme donde haya”, “Devuélvanme las ligas”, ” Soy Master en negocios con extranjeros”, “Ya sé por experiencia, cómo se Gobierna”…

Y tú, ¿alguna vez has sentido “VERGÜENZA POR LA DESVERGÜENZA”?

 

Con Cariño: Ana I.