México abre la puerta del TPP a EU… pero Japón, Australia y Malasia se la cierran

  • Los ministros de las tres naciones agradecieron el interés del presidente de EU en regresar al pacto comercial, pero aseguraron que será difícil hacer modificaciones al texto.

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El Gobierno mexicano dejó este viernes abierta la posibilidad de que Estados Unidos regrese al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP-11), mientras que otros tres integrantes del pacto comercial se opusieron a cualquier renegociación del texto.

El jueves, el mandatario estadounidense, Donald Trump, instruyó a sus asesores que analizaran la posibilidad de volver al acuerdo comercial, el cual abandonó en enero de 2017, días después de asumir el cargo.

En su participación en la Cumbre de las Américas, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, dijo que Estados Unidos tiene “la puerta abierta” para reconsiderar su posición en el pacto comercial.

“Ahí está la puerta abierta para que Estados Unidos repiense y, eventualmente, reconsidere su posición y aproveche la apertura y la ventana de oportunidades que da ser parte del TPP”, aseguró.

Más temprano, los ministros de Japón, Australia y Malasia recibieron positivamente la noticia de que Trump desee reintegrar a su país al pacto, pero se pronunciaron en contra de hacer cambios significativos.

“Apreciamos que Estados Unidos regrese a la mesa, pero no vemos algún apetito general por cualquier renegociación significativa del TPP-11”, dijo este viernes el ministro de Comercio de Australia, Steven Ciobo.

Toshimitsu Motegi, ministro de Japón a cargo del TPP, también declaró que sería difícil cambiar el acuerdo, calificándolo de “equilibrado, como cristalería fina”.

El ministro de Comercio Internacional e Industria de Malasia, Mustapa Mohamed, se hizo eco de estos comentarios y aseguró que una renegociación “alteraría el equilibrio de beneficios para las partes”.

El TPP, ahora conocido como el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés), incluye naciones como Canadá, México, Perú, Japón, Singapur y Australia.

Las 11 naciones representan el 13 por ciento de la producción global e incluyen a Japón y Canadá. Finalizaron una versión revisada del pacto comercial el mes pasado, que fue firmada en Chile. Japón, la mayor economía del grupo, espera que entre en vigor el próximo año.

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Tuit de Trump.

En una publicación de Twitter el jueves por la noche, Trump dijo “solo entraríamos al TPP si el acuerdo fuera mucho mejor que el que se le ofreció al presidente Obama. Ya tenemos acuerdos BILATERALES con seis de los once países del TPP y estamos trabajando para llegar a un acuerdo con el mayor de esos países, Japón, quien nos ha golpeado duro por años”.

En comentarios formulados el jueves, Trump también expresó optimismo sobre un acuerdo con China, una semana después de aumentar las tensiones con su amenaza de imponer aranceles sobre 100 mil millones de dólares adicionales en productos chinos. Dijo que los dos países finalmente podrían terminar sin aplicar nuevos aranceles.

“Ahora estamos realmente negociando y creo que nos van a tratar de manera realmente justa”, explicó Trump durante una reunión en la Casa Blanca con los gobernadores republicanos y los legisladores de los estados agrícolas. “Creo que quieren”.

El secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, dijo luego que la administración necesita ver acciones concretas de China para alcanzar un acuerdo.

Los comentarios fueron otra señal conciliadora de la administración tras las propuestas de aranceles de represalia de las dos economías más grandes del mundo que sacudieron los mercados. Trump también indicó que las conversaciones están progresando hacia la exitosa renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo durante su primera semana como presidente. El pacto, que fue concebido como un contrapeso al creciente poder económico de China en la región, había sido negociado bajo la administración de Obama pero nunca fue aprobado por el Congreso.

El senador Ben Sasse, republicano de Nebraska que participó una reunión con Trump el jueves donde habló sobre la reincorporación al acuerdo, dijo: “Reiteró varias veces el punto de que ahora sería más fácil ingresar al TPP”.

La noticia provocó críticas de los opositores al pacto multilateral de comercio. El presidente de la AFL-CIO, Richard Trumka, titular del principal grupo sindical, dijo en Twitter que el TPP “fue asesinado porque le falló a los trabajadores de Estados Unidos y debería seguir muerto”.

El senador demócrata Sherrod Brown aseguró que estaba “muy abierto a un nuevo TPP” siempre que tenga fuertes protecciones a los derechos laborales y provisiones monetarias. “Se necesitaría una renegociación total”.

Las 11 naciones restantes representan el 13 por ciento de la producción global e incluyen a Japón y Canadá. Finalizaron una versión revisada del pacto comercial el mes pasado.

Uno de los funcionarios de la Casa Blanca mencionó que aunque el presidente prefería negociar acuerdos comerciales bilaterales, un acuerdo multilateral con los países del TPP contrarrestaría la competencia de los chinos y sería más rápido que negociar uno a uno con cada una de las otras 11 naciones.

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TPP ayudaría a Trump en guerra comercial.

La decisión del presidente Trump de volver a incluir en la agenda el Acuerdo de Asociación Transpacífico muestra que es posible que tenga una nueva apreciación del valor estratégico del pacto comercial al tiempo que amenaza con aranceles sobre China.

Trump se retiró del acuerdo durante su primera semana en la presidencia, aludiendo a amenazas a los trabajadores estadounidenses.

La versión actual del TPP promete sólidas protecciones para la propiedad intelectual, amplía las normas de libre comercio más allá de la agricultura y los servicios y adopta la economía digital. Lo que es más importante, representa el esfuerzo más importante por resistirse al modelo económico dominado por el Estado que sustenta la creciente influencia de China.

“Si Trump quiere aislar a China, necesita la cooperación de muchos otros aliados”, dijo Kevin Lai, economista de Daiwa Capital Markets Hong Kong.

“La opinión ahora en Washington es: llevémonos bien con otros, traigan a Japón, Europa y a otros para ir tras China. Estados Unidos vuelve a establecer las reglas para el orden económico global en lugar de dejar que China establezca las reglas”.

China ha estado en conversaciones sobre otro acuerdo comercial llamado Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés), que tiene un alcance mucho menor que el TPP.

Las negociaciones han estado fallando desde la primera ronda de conversaciones en 2013, aunque India y las naciones del sudeste asiático acordaron en enero “intensificar los esfuerzos en 2018 hacia una rápida conclusión” después de no cumplir con plazos anteriores.

Los encargados de política estadounidense han considerado durante mucho tiempo que el TPP es un componente clave de los esfuerzos de su país por contrarrestar a China. En 2015, el exsecretario de Defensa, Ash Carter, comparó el acuerdo comercial con un portaaviones para asegurar los intereses estadounidenses en Asia.

Sin embargo, con Trump es difícil saber si su última declaración equivale a un cambio de política.

 

Por El Financiero.