Un hoyo negro llamado educación

Por María José Zorrilla

.

La educación como la seguridad y la pobreza, tres de los principales problemas de hoy están muy presentes en las campañas presidenciales.   Ojalá la  discusión no se orienta exclusivamente al sí o al no a la Reforma Educativa.  Meade ya acusó a López Obrador de utilizar la educación como botín político. Problema por demás complejo como se esboza a continuación.  Alberto Nájar de BBC Mundo, comenta que para muchas Asociaciones civiles, son básicamente cuatro los temas que mantienen el rezago del sistema educativo en México.

Malas condiciones de las escuelas, problemas en la capacitación de los maestros, control de la disidencia sindical en las instituciones educativas de cuatro estados y la exclusión que padecen miles de alumnos que no pueden concluir sus estudios.  Nájar menciona que entre 2013 y 2017 México había invertido más de 47 mil millones de pesos para mejorar los edificios de las escuelas, dinero que se consiguió con la cotización de bonos de deuda en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), pero que el tema dinero, no es suficiente para mejorar la evaluación del sistema educativo del país.   Para colmo el sector que parece presentar mayores rezagos, es el de educación Básica, de acuerdo a Alberto Sebastián Barragán, jefe de redacción de Voces Normalistas.  Aduce que para mejorar la educación básica en 2013 se tomaron políticas implementadas para mejorar la educación superior que datan desde 1972 con el Programa Nacional de Formación de Profesores.  Este programa sufrió algunas transformaciones entre el 94 y el 96  para finalmente convertirse en el Programa de Desarrollo Profesional Docente (Prodep) en 2013.  Fue en este momento que debido a los buenos resultados para la educación superior, se decidió ampliar el programa hacia la educación preescolar, primaria, secundaria y bachillerato.  Pero según el normalista, este programa que funcionó para educación superior no fue así para los otros segmentos dados los muy distintos objetivos que se perseguían en cada uno de ellos.  Mientras que en la educación básica se trata de garantizar una oferta suficiente y diversificada de programas formativos y pertinentes y con calidad que atienda las necesidades que derivan de la evaluación interna de las escuelas públicas de educación básica;  para la media superior se trata de capacitar al docente y para la educación superior, contribuir al desarrollo profesional de los docentes y cuerpos académicos mediante la habilitación académica y la investigación.  Estas diferencias marcaron también brechas muy amplias en la consecución de objetivos.   Por ejemplo para la educación básica, no se cuenta con un sistema adecuado de evaluación, lo que lo hace todavía más complejo de medir los resultados.  Por otro lado el aprendizaje en línea, donde tantos recursos se han invertido para la mejora continua, resulta insuficiente, pues la plataforma se satura constantemente o no funciona bien.  La cuestión es que el tema educativo es verdaderamente un hoyo negro.  Adosado al tema político, se tiene el tema de los maestros de la coordinadora CNTE que se oponen rotundamente a la Reforma que AMLO también prometió derogar.    Desgraciadamente este grupo de maestros disidentes, se encuentran localizados en los estados con mayor pobreza y rezago social, por lo que el tema educativo es también un grave problema social.  No se trata de dar atole con el dedo para darle continuismo a un sistema que no ha funcionado, tampoco de generar mayores brotes de violencia en un país ya convulso entre desigualdad de oportunidades, diferencias sociales, violencia y narcotráfico.  Habrá que buscarle una salida para desahogar los temas que nos ocupan, nos preocupan y nos abruman.  No hay una salida fácil ante semejante hoyo negro. Habrá que darle valor a las cosas que realmente nos importan.  Como dice Caccia.  Dime que valoran en tu país y te diré cómo es su cultura. Ojalá antes que el interés particular de tal o cual candidato,  esté el de la educación a nivel nacional.